Ticketmaster se niega a cancelar entradas para la final de la NBA tras disputa sobre ventas. Ticketmaster ha confirmado: todas las entradas adquiridas para el quinto partido de la final de la NBA seguirán siendo válidas. Las restricciones regionales generaron descontento entre aficionados e intervención de las autoridades de Nueva York.
Ticketmaster ha declarado oficialmente que ningún boleto válido para el quinto partido de la final de la NBA en San Antonio será anulado, a pesar de las restricciones previas impuestas según el lugar de residencia de los compradores. La decisión se produjo luego de que la información sobre la posible cancelación de entradas para los aficionados de los New York Knicks que residían fuera del radio de 150 millas del Frost Bank Center generara una fuerte reacción y la intervención de las autoridades de Nueva York.
Inicialmente, en el sitio web de Ticketmaster se informó que las entradas para el Juego 5 solo estaban disponibles para compradores con dirección dentro de un radio de 150 millas del estadio, y que las órdenes de otras regiones serían canceladas sin previo aviso. Esta restricción fue justificada como una práctica estándar de la NBA durante los playoffs, dando prioridad a los aficionados locales de San Antonio y ciudades cercanas. Sin embargo, tras las declaraciones públicas de representantes de Madison Square Garden Sports Corp. y la presión de las autoridades de Nueva York, la empresa Ticketmaster aclaró: todas las entradas ya compradas y confirmadas seguirán siendo válidas, y ningún poseedor perderá el derecho a acceder al estadio.
Las autoridades de Nueva York, incluida la fiscal general Letitia James y la gobernadora Kathy Hochul, condenaron públicamente las restricciones, calificándolas de injustas para los seguidores de los Knicks que ya habían comprado sus entradas, reservado vuelos y preparado su viaje. Exigieron eliminar los filtros regionales y permitir que todos los compradores asistan al partido. Sin embargo, los representantes de los San Antonio Spurs subrayaron que la política de restricción por radio se aplica en todas las etapas de los playoffs y está destinada a apoyar a los aficionados locales. Al mismo tiempo, en el mercado secundario las entradas están disponibles sin tales limitaciones, lo que permite que aficionados de otras regiones también puedan asistir al juego.
La situación con estas restricciones no es nueva para los seguidores de los Knicks: anteriormente se aplicaron reglas similares durante la serie contra los 76ers, aunque los fanáticos de Nueva York igualmente acudieron masivamente a los partidos en Filadelfia. Según fuentes abiertas, medidas como estas son usadas frecuentemente por clubes de la NBA para proteger el ambiente local en partidos decisivos. Al mismo tiempo, el mercado secundario sigue siendo el principal canal para los aficionados visitantes. En 2026, el mercado de entradas deportivas en Estados Unidos continúa creciendo, y los debates sobre el acceso y las restricciones regionales siguen siendo motivo de disputa entre clubes, plataformas y aficionados.