Un fuerte temporal ha dejado siete heridos y cientos de desalojados en Tarragona. Las lluvias han provocado cortes en carreteras y trenes. Protección Civil mantiene la alerta por riesgo de inundaciones.
La provincia de Tarragona ha registrado esta madrugada uno de los temporales más intensos de los últimos años, con lluvias que han superado los 200 litros por metro cuadrado en el Baix Penedès y más de 110 en el litoral norte del Tarragonès. El Vendrell, Roda de Berà y Torredembarra han sido los municipios más afectados, donde la acumulación de agua ha obligado a evacuar a centenares de personas y ha dejado un balance de siete heridos, uno de ellos en estado crítico tras el derrumbe de un muro en el Port de Roda de Berà.
El impacto de la tormenta se ha sentido especialmente en la red de infraestructuras. Varias carreteras han quedado cortadas durante horas y la circulación ferroviaria de Rodalies se ha visto interrumpida en distintos tramos, generando retrasos y complicaciones para los viajeros en la mañana del sábado. Aunque el servicio de trenes ya ha sido restablecido, las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución en los desplazamientos por la zona.
En Comarruga, la lluvia ha inundado un aparcamiento, atrapando a una treintena de vehículos bajo el agua. Los bomberos han tenido que intervenir en decenas de incidencias para retirar árboles caídos y achicar agua en viviendas y locales afectados. Protección Civil mantiene activado el Plan especial de emergencias por inundaciones de Cataluña (INUNCAT), ante la previsión de que las tormentas se desplacen hacia el Delta de l'Ebre, donde se esperan lluvias muy intensas a lo largo de la mañana.
La situación en Tarragona recuerda a otros episodios recientes de meteorología extrema en la Comunidad Valenciana, donde temporales con vientos huracanados y lluvias torrenciales han provocado daños graves en infraestructuras y servicios, como ocurrió durante el colapso parcial de una iglesia en Alzira y los cortes en trenes, según recoge este análisis de espanol.news.
Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios y extremar la precaución en zonas naturales, especialmente en Terres de l'Ebre, donde existe riesgo de avenidas repentinas y caminos impracticables. El INUNCAT sigue activo y los servicios de emergencia permanecen movilizados ante posibles nuevas incidencias. En Cataluña, los temporales de lluvia suelen concentrarse en primavera y otoño, pero los episodios de lluvias torrenciales en verano han ido en aumento en la última década. El Baix Penedès y el litoral tarraconense son zonas especialmente vulnerables por su orografía y la proximidad al mar. La coordinación entre Protección Civil, bomberos y servicios municipales es clave para minimizar daños y garantizar la seguridad de los vecinos. El seguimiento de alertas meteorológicas y la rápida respuesta de los equipos de emergencia han permitido evitar consecuencias mayores en esta ocasión.