El desempleo entre graduados universitarios de EE. UU. se mantuvo en 5,6% en marzo. Según datos del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, la tasa de desempleo entre los recién graduados universitarios en Estados Unidos no varió en marzo y se situó en el 5,6%. Para sus coetáneos sin título universitario, la cifra descendió al 7,2%.
La tasa de desempleo entre los recién graduados de universidades estadounidenses de 22 a 27 años en marzo de 2026 se mantuvo en el 5,6%. Así lo informó la Reserva Federal de Nueva York. El indicador no varió respecto a diciembre, lo que refleja que persisten las dificultades para los jóvenes profesionales con estudios superiores en el mercado laboral de EE. UU.
Según la Reserva Federal de Nueva York, entre sus pares sin un título universitario de cuatro años, el desempleo en el mismo periodo descendió del 7,7% al 7,2%. A pesar de ello, los graduados universitarios siguen enfrentando un alto nivel de competencia y un número limitado de vacantes de nivel inicial.
Dificultades para los graduados
A principios de 2026, el mercado laboral para jóvenes profesionales con formación universitaria seguía siendo tenso. Según la Reserva Federal de Nueva York, este grupo es uno de los más vulnerables en la situación actual. En particular, la tasa de subempleo entre los graduados descendió al 41,5% en el primer trimestre, aunque sigue siendo significativa.
Una de las razones de la presión sobre los puestos iniciales ha sido la activa integración de la inteligencia artificial en los procesos laborales de las empresas. Esto reduce el número de vacantes disponibles para quienes apenas inician su carrera tras terminar la universidad.
Dinámica de los indicadores
La estabilidad en la tasa de desempleo entre los graduados universitarios, frente a la disminución de este indicador entre los jóvenes sin educación superior, resalta los cambios estructurales en el mercado laboral de Estados Unidos. Según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, los titulados universitarios enfrentan competencia no solo de sus pares, sino también de los cambios tecnológicos que afectan la demanda de sus competencias.
Al mismo tiempo, pese a cierta mejora en la situación de los jóvenes trabajadores sin título universitario, la brecha entre ambos grupos persiste. Esto refleja la tendencia general de una mayor dificultad para encontrar empleo entre los recién graduados, especialmente en un contexto de digitalización y automatización.