Un tribunal exime a Real Madrid de responsabilidad por el ruido de conciertos en el Bernabéu. Un tribunal de Madrid ha declarado que el Real Madrid y la dirección del estadio Bernabéu no son responsables de las infracciones relacionadas con el nivel de ruido. La responsabilidad por el exceso de ruido recae sobre los promotores de los conciertos. Los vecinos preparan un recurso de apelación.
En Madrid ha concluido un sonado juicio sobre el ruido de los conciertos en el estadio Santiago Bernabéu. El tribunal determinó que el Real Madrid y su director general, José Ángel Sánchez Periáñez, no tienen responsabilidad penal por exceder los niveles permitidos de ruido durante los eventos musicales. Ahora, toda la responsabilidad por las infracciones recae en las empresas promotoras que alquilan el estadio para organizar conciertos.
La decisión judicial y sus consecuencias
Según la resolución publicada en la web del club, el tribunal diferenció claramente entre la responsabilidad social y la penal. En este caso solo se examinó la posible comisión de un delito, y no las reclamaciones civiles de los vecinos. Los jueces subrayaron que el Real Madrid y su dirección no organizan ni celebran conciertos, sino que simplemente ceden el espacio. Todas las cuestiones relacionadas con los niveles de ruido recaen en los promotores, sus empleados, contratistas e incluso los artistas, quienes están a cargo de cumplir con la normativa municipal sobre protección contra la contaminación acústica.
Reacción de los vecinos y planes de recurso
La asociación de residentes que viven cerca del estadio ya ha declarado que la decisión del tribunal no resuelve su problema. En su opinión, los conciertos siguen infringiendo la ley y trasladar la responsabilidad a los promotores no cambia la naturaleza del conflicto. Representantes de la asociación declararon al periódico EL PAÍS que preparan un recurso de casación y consideran que la celebración de conciertos tras esta decisión no debería ser posible.
Sanciones municipales y postura de las autoridades
Las autoridades de Madrid ya habían detectado anteriormente niveles de ruido superiores a los permitidos en todos los conciertos celebrados en el Bernabéu. El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, recordó que las sanciones por estas infracciones están dirigidas específicamente a los promotores, ya que son ellos quienes solicitan los permisos para la realización de los eventos. El importe de las multas varía entre 600 y 300.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción y la hora del día. Al mismo tiempo, el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida, subrayó que el Real Madrid, como propietario, no puede desvincularse por completo de los problemas relacionados con el bienestar de los vecinos del distrito de Chamartín.
Contexto y disputas similares
La situación en torno al Bernabéu recuerda a otros sonados litigios judiciales en los que la responsabilidad por las consecuencias de grandes eventos públicos se convierte en un tema de debate entre organizadores, propietarios de recintos y residentes. Por ejemplo, recientemente la fiscalía de Barcelona acusó a la familia Pujol de intentar politizar el proceso judicial, lo que también provocó una amplia repercusión social — puede consultarse más al respecto en el reportaje sobre el conflicto en torno a la familia Pujol y los procesos judiciales.
En breve se espera una declaración oficial del alcalde de Madrid sobre los próximos pasos de las autoridades municipales. La cuestión de nuevos conciertos en el Bernabéu sigue en el aire mientras continúan el proceso judicial y la posible apelación de la decisión.