Familiares, amigos y referentes del ilusionismo se reunieron en Madrid para despedir a Juan Tamariz. El legado del mago será preservado a través de una fundación y un homenaje público en octubre.
El tanatorio de San Isidro en Madrid se convirtió este miércoles en el epicentro de la despedida a Juan Tamariz, figura clave del ilusionismo español, fallecido a los 83 años. Desde primera hora, familiares, discípulos y colegas del sector acudieron para rendir homenaje al mago, cuya influencia marcó varias generaciones y traspasó fronteras. La capilla ardiente, abierta hasta las 22:30, permitió a admiradores y allegados dejar mensajes en una baraja de cartas, símbolo inseparable de su carrera.
La muerte de Tamariz, ocurrida en el Hospital Clínico San Carlos por causas naturales, estuvo acompañada por la tranquilidad que transmitió a su entorno más cercano. Su hija Ana Tamariz destacó que el ilusionista no sufrió en sus últimos momentos, lo que aportó serenidad a la familia en las primeras horas de duelo. Ana también agradeció el aluvión de mensajes recibidos, reflejo del cariño y la admiración que despertaba su padre tanto en España como fuera del país.
Entre los asistentes al tanatorio destacaron nombres como Jandro, el Mago More y Jorge Blass, este último considerado uno de los discípulos más cercanos de Tamariz. Blass interrumpió sus vacaciones para despedirse de quien definió como un referente y “padre adoptivo” en el mundo de la magia. Subrayó la generosidad de Tamariz y su capacidad para transformar el arte del ilusionismo, así como la dimensión internacional de su legado, que según Blass, no siempre es plenamente reconocida en España.
El impacto de la noticia se extendió rápidamente por la comunidad mágica internacional. El Mago Pop fue uno de los primeros en expresar su pesar, recordando el icónico “violín invisible” de Tamariz como símbolo de su estilo único. Desde Estados Unidos, figuras como Randy Pitchford y Dynamo también manifestaron su reconocimiento, calificando a Tamariz como uno de los grandes magos de la época y destacando la huella que deja entre profesionales y aficionados.
La familia de Tamariz ya trabaja en la creación de la Fundación Juan Tamariz, en la que participarán figuras como Jorge Blass y el Mago Pop, con el objetivo de preservar y difundir su obra. Además, se prepara un homenaje público en un teatro madrileño para el mes de octubre, pensado para quienes no pudieron acudir al tanatorio. Según la familia, este acto será una celebración de la vida y el legado del mago, más que una despedida solemne.
Juan Tamariz fue uno de los grandes renovadores del ilusionismo en España, conocido por su estilo cercano, su humor y su capacidad para conectar con el público. Su presencia en televisión y escenarios contribuyó a popularizar la magia en el país y a inspirar a nuevas generaciones de magos. La Fundación Juan Tamariz buscará mantener vivo ese espíritu y acercar su obra a futuros artistas y aficionados. El homenaje previsto en octubre se suma a una larga lista de reconocimientos nacionales e internacionales que recibió a lo largo de su carrera. La figura de Tamariz sigue siendo un referente indiscutible en el panorama cultural español y mundial.