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Madrid endurece el acceso de la prensa tras el escándalo con EDATV

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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Madrid endurece el acceso de la prensa tras el escándalo con EDATV

El Congreso de España suspende la acreditación de periodistas ultraderechistas. El Congreso de España ha suspendido temporalmente a dos periodistas ultraderechistas. La decisión se tomó tras recibir quejas por alteración del orden y presión sobre colegas. Las nuevas normas han endurecido el control sobre el comportamiento de los representantes de los medios.

En Madrid, el Congreso de los Diputados de España suspendió temporalmente por primera vez en los últimos años la acreditación de dos periodistas vinculados a medios de ultraderecha. La decisión se tomó tras una serie de quejas por comportamiento agresivo y reiteradas infracciones del reglamento de prensa en el parlamento. En el centro del escándalo se encuentran Vito Zoppellari Quiles y Bertrand Ndongo, que trabajaban respectivamente para EDATV y Periodista Digital.

La situación se agravó tras un incidente en el que Quiles y Ndongo, aprovechando su condición de periodistas, interrumpieron repetidamente ruedas de prensa, interpelaron a colegas e iniciaron ataques públicos en redes sociales. Según El País, el motivo de las medidas urgentes fue la presión ejercida sobre una reportera que, tras un conflicto con Ndongo, fue objeto de acoso e insultos en internet. Quiles, por su parte, la amenazó directamente dentro del edificio del parlamento, lo que provocó una oleada de indignación entre la comunidad profesional.

Periodistas de los principales medios españoles, entre ellos EL PAÍS, El Mundo, eldiario.es, Abc, SER y Antena 3, realizaron una protesta ante la entrada principal del Congreso. Unos 70 profesionales salieron con pancartas con el mensaje «Señalar no es periodismo», mostrando su rechazo a que representantes de plataformas ultraderechistas utilicen la acreditación para intimidar y provocar, en lugar de informar sobre la labor parlamentaria. Según la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP), la iniciativa para endurecer las normas partió del propio colectivo profesional, y no de los partidos políticos.

La dirección del Congreso, tras consultar con juristas y representantes de los medios, aprobó una nueva versión del reglamento. Ahora, por infracciones a las normas de conducta, se establece una gradación de sanciones: desde la suspensión temporal hasta la pérdida total de la acreditación. La mayoría de los diputados respaldó la decisión, salvo los representantes de PP, Vox y UPN, quienes se opusieron a los cambios. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y sus partidarios insisten en que Quiles y Ndongo son víctimas de una restricción a la libertad de expresión; sin embargo, las organizaciones profesionales consideran que sus acciones son incompatibles con los estándares periodísticos.

En las últimas semanas ha aumentado drásticamente el número de quejas sobre el comportamiento de Quiles y Ndongo. Sólo en dos semanas se presentaron cuatro nuevos escritos, entre ellos por insultos a diputados y grabaciones de vídeo no autorizadas. Desde principios de año se han presentado un total de nueve quejas contra Quiles, la mayoría relacionadas con alteraciones en actos de prensa. En caso de reincidencia, podrían perder completamente el derecho a trabajar en el parlamento. Ambos periodistas ya han anunciado su intención de recurrir la decisión ante el Tribunal Supremo.

Asociaciones profesionales como FAPE y APM respaldaron el endurecimiento del control y calificaron la suspensión temporal como «una victoria para la profesión». En la declaración adoptada durante el fin de semana se señala que las actuaciones de Quiles y Ndongo estaban orientadas más a la confrontación política que al ejercicio de las funciones periodísticas. Al mismo tiempo, algunos políticos siguen apoyándolos, lo que genera preocupación entre los representantes de los medios.

El contexto de la situación subraya la gravedad del debate sobre los estándares profesionales en el periodismo español. En los últimos años, el Parlamento se ha enfrentado a intentos de individuos que buscan utilizar el estatus de la prensa para promover intereses políticos. A modo de comparación, en otros ámbitos de la vida pública en España también se producen conflictos entre las instituciones tradicionales y nuevas formas de activismo, como ocurrió en la campaña para salvar la librería más antigua de Burgos, cuando residentes y autores locales se unieron para defender un espacio cultural (más detalles sobre la lucha por preservar la librería en Burgos).

En España, la acreditación de periodistas en el Parlamento está regulada por el reglamento interno, y las decisiones sobre sanciones se toman de forma colegiada con la participación de representantes de los medios y juristas. Según FAPE, en el país existen más de 60 asociaciones profesionales de periodistas. En los últimos años ha aumentado la atención a las cuestiones de ética y responsabilidad en los medios, especialmente ante el creciente impacto de las redes sociales y plataformas alternativas. Las nuevas normas en el Congreso podrían sentar un precedente para otras instituciones estatales, donde también se debate un mayor control sobre el comportamiento de los representantes de la prensa.

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