El norte de Madrid sumará 70.000 metros cuadrados de zonas verdes y una estructura solar de 35 metros que abastecerá al nuevo túnel subterráneo. El proyecto, con apertura prevista en 2026, transformará la movilidad y el paisaje urbano.
La transformación del norte de Madrid avanza con la creación del Parque Castellana, un espacio verde de 70.000 metros cuadrados que redefine el acceso a la ciudad y la movilidad en una de sus arterias principales. Tras finalizar la excavación del túnel que soterrará parte del tráfico del Paseo de la Castellana, entre Sinesio Delgado y el Nudo Norte de la M-30, el proyecto entra en su fase decisiva. La apertura al tráfico está prevista para diciembre de 2026, según datos del Ayuntamiento de Madrid.
Uno de los elementos más llamativos será la pérgola fotovoltaica de 35 metros de altura, situada en el extremo norte del parque. Esta estructura, de forma elíptica y 33 toneladas de peso, contará con 2.500 metros cuadrados de paneles solares y una potencia máxima de 340 kW. Su función no es solo ornamental: la energía generada abastecerá la infraestructura subterránea, permitiendo un funcionamiento más sostenible del túnel y sus instalaciones.
Bajo la pérgola se ubicará el único paso transversal para transporte público y tráfico local, facilitando la conexión entre barrios y mejorando la accesibilidad. Junto a ella, un pequeño pabellón albergará los sistemas de conversión energética y permitirá, en caso de excedente, verter energía a la red general.
Túnel y nueva movilidad
El soterramiento del Paseo de la Castellana en un tramo de 675 metros de longitud y 90 de anchura permitirá liberar la superficie para peatones, ciclistas y transporte público. El túnel contará con tres carriles por sentido, accesos y enlaces, y está diseñado para absorber el tráfico de paso, dejando la superficie para usos locales y vecinales.
El diseño prevé también la futura conexión con el barrio de Begoña y el desarrollo de Madrid Nuevo Norte. Para ello, se excavará un segundo nivel este verano, que facilitará la integración con los nuevos proyectos urbanísticos previstos al norte de la ciudad.
Zonas verdes y equipamientos
El Parque Castellana se convertirá en un eje peatonal y ajardinado que enlazará las cinco torres, el Hospital Universitario La Paz, la colonia de San Cristóbal y el futuro centro de negocios de Madrid Nuevo Norte. El plan de plantación incluye 772 nuevos árboles, que sumados a los existentes superarán el millar, y más de 38.800 arbustos. Habrá un pinar con cipreses, cedros y encinas, zonas de estancia, juegos infantiles, elementos de calistenia, un circuito biosaludable y un carril bici segregado en el flanco este.
El diseño incorpora una colina en el extremo sur, bancos de piedra, una zona escalonada para teatro al aire libre, una gran fuente de chorros y una plaza central con otra pérgola de 25 metros de diámetro para crear sombra. Todo ello busca ofrecer nuevos espacios de encuentro y ocio para los vecinos y visitantes.
Contexto y sostenibilidad
La apuesta por infraestructuras verdes y energías limpias en entornos urbanos no es exclusiva de Madrid. Proyectos similares, como el parque solar flotante de Bomhofsplas en Países Bajos, han demostrado que la integración de renovables puede favorecer tanto la sostenibilidad como la biodiversidad, como se analiza en este reportaje sobre soluciones solares innovadoras.
La finalización de la excavación marca un punto de inflexión para el Parque Castellana, que aspira a convertirse en una de las grandes transformaciones urbanas de la capital. Con menos tráfico en superficie y más espacio para peatones y zonas verdes, el proyecto refuerza la tendencia hacia ciudades más habitables y sostenibles. Si se cumplen los plazos, Madrid sumará en 2026 un nuevo referente de integración urbana, movilidad y energía limpia.