Noticias

Madrid vive la mayor protesta por vivienda en años con amenaza de huelga

Madrid vive la mayor protesta por vivienda en años con amenaza de huelga Español.News © espanol.news
Madrid vive la mayor protesta por vivienda en años con amenaza de huelga © espanol.news
Setenta mil personas marcharon en Madrid contra los desahucios y el encarecimiento del alquiler. El Sindicato de Inquilinas plantea una huelga general. El Gobierno y los fondos internacionales, en el centro de las críticas.

Madrid vivió este sábado la mayor protesta por la vivienda en mucho tiempo. Según la Delegación de Gobierno, salieron a la calle 70.000 personas. Los organizadores hablan de hasta 500.000. El centro de la capital se llenó para exigir soluciones rápidas ante la crisis de acceso a la vivienda y el repunte de los desahucios. El Sindicato de Inquilinas, que lideró la convocatoria, anunció que prepara una huelga general. Ya está en contacto con sindicatos laborales para fijar la fecha.

La marcha arrancó desde cuatro puntos distintos y terminó en la plaza de Cibeles. Allí se juntaron inquilinos, trabajadoras del hogar, educadoras infantiles y familias enteras. Los manifestantes señalaron tanto a los políticos como a los fondos buitre internacionales. Gritaron lemas como "Derecho a techo" y "Esto es lucha de clases, no podemos hacer las paces".

Alrededor de 200 activistas de vivienda de más de 20 países europeos se sumaron a las protestas y al campamento en el centro de Madrid.

El caso que encendió la mecha fue el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, el 23 de septiembre. Medios como Reuters y BBC contaron cómo tuvo que salir en camilla rumbo al hospital tras más de 70 años en su casa. El piso había pasado a manos de un fondo de inversión que quiso subirle el alquiler más de un 200%, según Al Jazeera. Este episodio desató la indignación y sacó a miles a la calle el sábado anterior. Desde entonces, la Puerta del Sol se convirtió en punto de acampada y protesta. Ahora, el Sindicato de Inquilinas dice que llevará la presión a los barrios y a otras ciudades.

La huelga general aún no tiene fecha. Los organizadores la ven como respuesta a la falta de soluciones reales del Gobierno de coalición. Valeria Racu, portavoz del sindicato, dejó claro que la protesta seguirá gobierne quien gobierne. El movimiento no depende de un posible adelanto electoral. En la marcha se escucharon críticas directas al Ejecutivo y a las derechas, a quienes acusan de favorecer a grandes propietarios y fondos internacionales.

El malestar no es solo cosa de Madrid. Hubo protestas similares en Bilbao, Valencia, Canarias y en unas 50 ciudades españolas, según la agencia EFE y medios internacionales. El Sindicato de Inquilinas sostiene que ocho días de presión social han hecho más que ocho años de políticas progresistas. Advierte que la movilización seguirá hasta que se atiendan sus demandas.

La protesta nacional se produjo apenas un día después de que el Congreso rechazara medidas de emergencia para proteger a los inquilinos y frenar los desahucios, lo que incrementó la presión sobre el Gobierno central.

Reuters

En la marcha participaron colectivos muy distintos. Trabajadoras del hogar denunciaron su invisibilidad y el racismo que sufren. Las educadoras infantiles confirmaron que irán a la huelga prevista para el 14 de octubre. Muchos asistentes contaron cómo la subida de los alquileres les ha obligado a dejar Madrid o a vivir con miedo a perder su casa. "Esto no solo perjudica a las nuevas generaciones. Existe un clamor social que la clase política está ignorando", resumió una joven inquilina del barrio de Salamanca.

La tensión se nota también en la política nacional. La manifestación mandó un mensaje claro al presidente Pedro Sánchez, que sopesa un adelanto electoral ante la posibilidad de un gobierno de PP y Vox, según las encuestas. Pero la protesta también mostró el enfado con el propio Ejecutivo, al que se reprocha la falta de medidas eficaces y los decretos de última hora para frenar los desahucios.

El debate sobre la vivienda viene de lejos. En los últimos meses, el Congreso ha tumbado varios decretos y propuestas, lo que ha aumentado la presión sobre el Gobierno y ha agitado la calle, como se contó en un análisis anterior. Ahora la crisis de la vivienda está en el centro del conflicto social y político en España.

El caso de Maricarmen ha sido el detonante de un movimiento que ya venía creciendo. La rapidez de las protestas y la amenaza de huelga general muestran que el problema del acceso a la vivienda ya no es solo cosa de los afectados directos. Ahora está en el centro del debate público. La respuesta de las autoridades y la fuerza de los movimientos sociales marcarán los próximos meses. La vivienda, lejos de ser solo un tema económico, se ha convertido en el gran reto social de la España actual.

Se puede seguir la situación y consultar las cifras oficiales en El País.

Ricardo Rubio Español.News
Redacción de España

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio es periodista especializado en política, economía y asuntos sociales en España. Ha trabajado con Actualidad Hoy, InfoSur y Contexto Ibérico, cubriendo acontecimientos y tendencias relevantes.