Martiño Rivas ha sorprendido a todos al contar un dato inesperado: aunque tiene 41 años, su edad metabólica es de solo 26. El actor gallego, con más de veinte años en el ojo público, compartió este resultado después de hacerse una prueba médica mientras se preparaba para un nuevo personaje. Lo contó durante la Closing Party de El Corte Inglés en el Museo Reina Sofía, en plena Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Allí habló no solo de su físico, sino también de los altibajos de su carrera y de cómo vive el paso del tiempo.
La escena llamó la atención. Rivas, fiel a su humor, bromeó sobre la diferencia entre su edad real y la que le dio el endocrino. Fue a la consulta por trabajo: tenía que ganar peso para un papel y, en ese proceso, descubrió que su metabolismo era como el de alguien mucho más joven. Él mismo lo resumió con una frase que ya repiten sus seguidores: “La media es buena”.
Martiño Rivas ha estudiado tanto en una escuela de teatro como en una facultad de comunicación audiovisual, lo que le ha permitido tener un plan alternativo fuera de la interpretación.
Pero el interés por Martiño va más allá de su salud. Su vida sentimental volvió a estar en boca de todos tras aparecer junto a la modelo Mileshka M. Cortés en un concierto de Bad Bunny en Madrid. Las imágenes se hicieron virales y el actor confirmó la relación, dejando claro que no piensa esconderse. Rivas, padre de Ayo junto a la bailarina Kayoko Everhart, ha optado por la naturalidad y la transparencia en esta nueva etapa personal.
Un físico trabajado y una carrera con subidas y bajadas
Martiño cuenta que el deporte ha sido clave para mantenerse en forma. Durante la entrevista, sorprendió al decir la distancia que solía correr cada semana y confesó que, para él, correr es más fácil que caminar. Esta disciplina, junto a su genética, le ha dado ventaja en un sector donde la imagen importa, pero donde la incertidumbre laboral pesa mucho.
No esconde que su carrera ha tenido grandes éxitos y también épocas de sequía. Tras hacerse famoso con 'El Internado', llegaron títulos como 'Los girasoles ciegos', que le valió una nominación al Goya, 'Las chicas del cable' o 'Nacho'. Pero ni una carrera sólida le ha librado de largos periodos sin trabajo. Él lo dice claro: “Es lo peor de ser actor, no poder trabajar como actor”.
En septiembre de 2026, Martiño Rivas y José Coronado han presentado juntos el nuevo miniserial 'El problema final', cuya fecha de estreno en Netflix está fijada para el 25 de septiembre. La promoción del proyecto ha incluido apariciones en programas de máxima audiencia, como 'El Hormiguero'.
En varias ocasiones, Martiño ha pasado hasta dos años sin proyectos. Según él, es algo que viven muchos actores en España. Esta experiencia le ha enseñado a relativizar tanto los éxitos como los fracasos y a no perder la perspectiva cuando las cosas no salen como esperaba. Su reflexión completa está en el vídeo que acompaña la noticia original.
Estilo propio y presencia en la moda
La moda tampoco le es ajena. Además de su trabajo como actor, ha desfilado para grandes marcas y no duda en arriesgar con sus looks. Para la fiesta de El Corte Inglés, eligió un conjunto clásico: americana blanco marfil, camisa blanca, pajarita de seda negra, pantalón de vestir negro, zapatos de piel oscuros y su melena rizada. Cuando le preguntaron si se considera un hombre con estilo, respondió con ironía gallega y dejó claro que prefiere no forzar nada, aunque le gustaría pensar que sí lo tiene.
El caso de Martiño Rivas muestra cómo la atención pública puede girar por un solo gesto, una confesión inesperada o una imagen viral. No es la primera vez que una figura conocida se convierte en tema de conversación por detalles de su vida personal o profesional, como ya pasó en otros episodios reportados antes en el mundo del espectáculo.
En un momento en que la industria del entretenimiento pide cada vez más transparencia y autenticidad, Martiño Rivas se mantiene como uno de esos rostros capaces de mezclar naturalidad, autocrítica y sentido del humor. Su confesión sobre la edad metabólica ha generado simpatía y pone sobre la mesa la presión y las paradojas de quienes, como él, llevan años bajo el foco. En tiempos de sobreexposición y cambios constantes, saber reírse de uno mismo y hablar sin filtros sigue siendo el mejor salvavidas para no perder el rumbo en el escaparate mediático.
La trayectoria de Martiño Rivas y su reciente apertura sobre su vida personal han sido ampliamente cubiertas por medios nacionales, como se ve en la prensa española y en informes de la Agencia EFE.