Omar Montes ha roto su silencio con la contundencia habitual cuando la polémica le afecta de lleno. El cantante, visiblemente cansado de las exigencias económicas de su expareja Nuria Hidalgo, ha dejado claro que no piensa asumir gastos que, según él, no corresponden a su hijo. Su declaración ha sido tajante: si la madre de su hijo quiere bolsos de Gucci, que trabaje más. Así, Montes pone el foco en el estilo de vida de su ex y en la batalla judicial que ambos mantienen por la pensión del menor.
La tensión entre Omar y Nuria no es reciente, pero el último episodio ha llevado el conflicto a los juzgados de familia de Madrid. Nuria, madre de su hijo de 13 años, ha solicitado un aumento considerable en la cuantía mensual que recibe para el menor. Según datos publicados por varios medios españoles, la pensión fijada judicialmente fue de 450 euros mensuales, aunque la defensa de Montes sostiene que actualmente se abonan 550 euros. La petición de la madre asciende a 4.000 euros mensuales, mientras que la Fiscalía considera suficiente una cifra de 2.000 euros. Tanto Nuria como el ministerio público argumentan que existe un desajuste entre los ingresos del cantante y lo que aporta para su hijo, teniendo en cuenta que Omar declaró dos millones de euros en su última declaración de la renta.
La Fiscalía ha solicitado formalmente que la pensión alimenticia se eleve a 2.000 euros mensuales, considerando los ingresos declarados por Omar Montes.
Montes, por su parte, ha expuesto públicamente su versión. Afirma que cubre todas las necesidades de su hijo y que, además de la pensión, le entrega entre 200 y 300 euros diarios para gastos cotidianos, desde comida hasta actividades deportivas. El propio artista recalca que el menor pasa la mayor parte del tiempo con él y que los gastos extra, como gimnasio, desplazamientos o fútbol, los asume personalmente. Sobre la educación, Omar niega haberse opuesto a un colegio bilingüe y asegura que fue el propio niño quien prefirió quedarse en su entorno habitual, lejos de lo que él llama "los pijos".
La situación se complica aún más por el contexto personal del cantante. A la presión mediática y judicial se suma la preocupación por la salud de su abuela, que está siendo operada por un posible cáncer. Montes reconoce sentirse agotado y triste, y no esconde su hartazgo por tener que acudir a los tribunales cada año por la misma cuestión. "Si algún día le va mal, yo le puedo ayudar, pero no puede denunciarme cada año para subir la pensión", insiste el artista, que asegura que cumplirá lo que dictamine el juez.
El proceso judicial se desarrolla en el Juzgado de Familia de Madrid y, según medios como El Mundo y ABC, la decisión definitiva sobre la pensión se espera en las próximas semanas. La cuantía inicial de 450 euros fue establecida en una sentencia anterior, pero el debate actual gira en torno a la proporcionalidad respecto a los ingresos del artista.
El abogado de Omar, Antonio Maroto, ha explicado que su cliente no se niega a debatir cifras, pero exige transparencia sobre los gastos reales del menor. Según el letrado, Montes cubre el cien por cien más el setenta por ciento de los gastos extras y está dispuesto a asumir cualquier necesidad nueva que surja, siempre que esté justificada. La postura del cantante es clara: quiere lo mejor para su hijo, pero no acepta que la pensión se convierta en una fuente de ingresos adicional para su expareja.
La historia ha salido a la luz tras la publicación de imágenes de Omar en los juzgados y la filtración de los detalles del proceso, como ha recogido la revista Semana. Antes de llegar a este punto, Nuria habría intentado un acuerdo extrajudicial, pero la falta de consenso llevó el caso ante la justicia. El trasfondo económico y la exposición pública han convertido este asunto en uno de los más comentados del momento, en una temporada donde otros rostros conocidos también han hecho públicas sus batallas personales, como se vio en el caso de Anabel Pantoja.
En el universo de la crónica social, la disputa entre Omar Montes y Nuria Hidalgo revela la fragilidad de los acuerdos familiares cuando hay dinero y fama de por medio, y expone cómo la vida privada de los famosos se convierte en un escenario donde cada gesto y cada cifra se analiza al milímetro. El pulso judicial y mediático entre ambos deja claro que, en la España actual, la transparencia y la justificación de los gastos pesan tanto como la notoriedad. En este tablero, Omar Montes ha decidido no ceder más allá de lo que marque la ley.
Según información de ABC, el caso de Omar Montes es uno de los más seguidos en la actualidad por la prensa española, y la resolución judicial podría sentar precedente en casos similares de figuras públicas.