España recibe al principal sospechoso del asesinato de Andrei Portnov, abogado ucranio tiroteado en Pozuelo. Azizov, extraditado desde Alemania, ya está en prisión preventiva. La investigación apunta a un crimen por encargo.
El principal sospechoso del asesinato de Andrei Portnov, abogado ucranio y exasesor del expresidente Víktor Yanukóvich, ya está en la cárcel madrileña de Soto del Real. Oleksandr Azizov, de 45 años, fue entregado este jueves a las autoridades españolas por Alemania, tras meses de gestiones policiales y judiciales. Portnov fue tiroteado a plena luz del día en mayo de 2025, cuando dejaba a sus hijas en el Colegio Americano de Pozuelo de Alarcón, un hecho que conmocionó tanto a la comunidad educativa como al entorno diplomático de la capital.
La investigación, liderada por el grupo V de Homicidios de la Policía Nacional de Madrid, permitió localizar a Azizov en Heinsberg, una localidad alemana cercana a la frontera con Países Bajos, el pasado 25 de febrero. Según los agentes, el sospechoso habría huido del lugar del crimen en un vehículo que fue rastreado hasta Alemania. El juez encargado del caso ordenó su ingreso inmediato en prisión preventiva tras su llegada a España.
Los investigadores sostienen que Azizov no actuó solo. Creen que contó con la ayuda de su hermano Vieli Azizov, de 42 años, y de Yuliia Skovpen, de 36, ambos actualmente en paradero desconocido y con órdenes internacionales de detención. La policía apunta a un asesinato por encargo, relacionado con los negocios de la víctima, que residía en la exclusiva urbanización de La Moraleja desde 2022. Portnov, de 52 años, había intentado transferir una mansión en las afueras de Kiev a nombre de sus hijos, operación que, según las pesquisas, pudo delatar su ubicación en Madrid.
La defensa de Oleksandr Azizov, representada por el abogado Julen Martínez, sostiene que su cliente no se encontraba en Madrid el día del crimen y que puede demostrarlo con documentación que lo sitúa en Alemania. Martínez argumenta que la acusación se basa en indicios como la titularidad de un vehículo y el posicionamiento de una línea telefónica, sin pruebas materiales que vinculen a Azizov con el arma o la escena del crimen. No existen, según la defensa, pruebas forenses ni una identificación fiable del autor.
El caso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de Portnov, quien, pese a llevar a personas de confianza para su seguridad en ocasiones, no contaba con guardaespaldas profesionales el día del ataque. Su rutina de llevar personalmente a sus hijas al colegio fue aprovechada por los atacantes, que eligieron ese momento por considerarlo el más propicio para actuar y huir sin ser detectados. El entorno del Colegio Americano, donde estudian hijos de diplomáticos y familias influyentes, se vio sacudido por la violencia del suceso.
La operación policial que permitió la localización y extradición de Azizov se suma a otras actuaciones recientes en España contra fugitivos internacionales. En un caso similar, la Policía Nacional detuvo en Almería a un ciudadano francés buscado por asesinato, cuando intentaba huir hacia Marruecos, como se detalla en una reciente cobertura sobre la captura de un fugitivo francés en Andalucía.
El asesinato de Portnov ha generado inquietud en los círculos de expatriados y empresarios del Este de Europa afincados en Madrid. La investigación, que se ha prolongado durante más de un año, sigue abierta para localizar a los presuntos cómplices y esclarecer todos los detalles del encargo. El caso subraya la complejidad de los delitos transnacionales y la cooperación entre cuerpos policiales europeos. La prisión provisional de Azizov marca un nuevo capítulo en un proceso judicial que se prevé largo y mediático, dada la relevancia de la víctima y las circunstancias del crimen.
En España, la extradición de sospechosos de crímenes graves se rige por acuerdos bilaterales y el marco de la cooperación judicial europea. Soto del Real, donde permanece Azizov, es uno de los centros penitenciarios más conocidos del país y suele albergar a internos de alto perfil. El Colegio Americano de Pozuelo, escenario del asesinato, es uno de los centros educativos internacionales más prestigiosos de Madrid. La urbanización de La Moraleja, donde residía Portnov, es conocida por su alta concentración de residentes extranjeros y empresarios. La colaboración entre la policía española y alemana ha sido clave para avanzar en este caso, que sigue bajo secreto de sumario mientras se buscan a los otros implicados.