La Policía Nacional detuvo en Almería a un ciudadano francés acusado de matar a un menor en Francia. El sospechoso intentaba llegar a Marruecos tras escapar por carretera. La operación se realizó en la estación de autobuses.
Un joven de 25 años, identificado como Mohamed El Kilal, fue arrestado en la estación de autobuses de Almería tras una operación coordinada entre la Policía Nacional y las autoridades francesas. El detenido, con antecedentes por narcotráfico, era buscado por su presunta implicación en el asesinato de un adolescente de 17 años en Montbéliard, al este de Francia, ocurrido apenas tres días antes.
El crimen tuvo lugar el 14 de junio en plena vía pública, cerca de la frontera con Suiza y Alemania. Según la investigación, la víctima recibió dos disparos durante una discusión relacionada con el tráfico de drogas. El presunto autor huyó inmediatamente, lo que activó una búsqueda internacional. Francia emitió una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) al sospechar que El Kilal intentaba abandonar Europa.
Las pesquisas permitieron reconstruir la ruta de fuga: primero por carretera hasta Barcelona, evitando aviones y trenes para no dejar rastro, y después en autobús hacia el sur de España. Las cámaras de seguridad de la estación barcelonesa confirmaron su presencia antes de tomar el transporte hacia Andalucía. La elección de Almería no fue casual: desde allí parten ferris hacia Marruecos, país de nacimiento del detenido, aunque posee nacionalidad francesa.
El operativo policial se desplegó a las seis de la mañana del 17 de junio en la estación de autobuses de Almería. Los agentes del Grupo IV de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) identificaron al fugitivo entre los pasajeros que llegaban desde Barcelona. Vestía la misma ropa con la que había huido de Francia y portaba solo una pequeña mochila. No llevaba armas ni opuso resistencia durante el arresto. El Kilal fue enviado a prisión provisional a la espera de su extradición a Francia, trámite que podría resolverse en las próximas semanas.
La investigación francesa se apoyó en el testimonio de un testigo que vio al agresor disparar con guantes de látex azules. En el domicilio del sospechoso se halló una caja de guantes idénticos, reforzando la acusación. La víctima falleció por una herida de bala que le seccionó una arteria en el glúteo, según fuentes policiales. El caso ha puesto de relieve la rapidez de la cooperación policial internacional y la importancia de los controles en rutas terrestres y marítimas.
La detención en Almería se suma a otros recientes operativos policiales en la ciudad y en Barcelona, donde la movilidad de fugitivos y la presión sobre el crimen organizado han sido noticia. En este contexto, la transformación de la vida urbana y los cambios en los patrones de movilidad también han afectado a negocios emblemáticos, como el cierre de un histórico restaurante del Raval, tema abordado en un reportaje sobre la evolución de la clientela tradicional en Barcelona.
Montbéliard, con 24.000 habitantes, ha sido escenario de varios incidentes vinculados al tráfico de drogas en los últimos años. La colaboración entre fuerzas de seguridad de distintos países europeos se ha intensificado para frenar la huida de sospechosos a través de rutas menos vigiladas. Almería, por su posición estratégica y conexiones marítimas, se ha convertido en un punto clave tanto para la inmigración como para la fuga de personas buscadas por la justicia. El caso de El Kilal subraya la necesidad de reforzar la cooperación transfronteriza y la vigilancia en los principales nodos de transporte.