Crucero MV Hondius: brote de hantavirus, muertes y cuarentena a bordo. En el MV Hondius se han registrado muertes y un brote masivo de hantavirus. El crucero partió de Argentina y se ha convertido en una crisis sanitaria. Autoridades y personal médico responden de forma urgente a la situación.
El crucero MV Hondius, que viajaba de Ushuaia a Cabo Verde, se vio envuelto en una crisis sanitaria internacional tras un brote de hantavirus a bordo. Durante los 40 días de travesía, murieron tres pasajeros, decenas estuvieron en riesgo de contagio y las autoridades de varios países se vieron obligadas a tomar medidas de emergencia. La situación recordó lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19, aunque se desarrolló según su propio guion.
Primeros síntomas y reacción de la tripulación
Las primeras señales de alarma aparecieron a principios de abril, cuando uno de los pasajeros, un ciudadano neerlandés de 70 años, comenzó a sentirse mal. Presentó fiebre, dolor de cabeza y diarrea. El hombre permaneció en su camarote y, tras unos días, falleció. Su cuerpo fue conservado en la cámara frigorífica del barco durante dos semanas, mientras su viuda seguía a bordo bajo supervisión médica. A pesar del fallecimiento, el capitán aseguró a los pasajeros que no había peligro y el crucero continuó con su itinerario.
Propagación de la infección y nuevas víctimas
El barco realizó paradas en islas remotas, entre ellas Tristán de Acuña y Santa Elena. En esta última, 30 personas, incluida la viuda del fallecido, desembarcaron y se dirigieron a diferentes países. Ya en el aeropuerto de Johannesburgo, la mujer perdió el conocimiento y poco después falleció en el hospital. Mientras tanto, a bordo comenzaron a enfermar el médico y su asistente, así como otros pasajeros. Solo tras la evacuación de los enfermos y la aparición de nuevos casos, la tripulación solicitó análisis de laboratorio y reforzó las medidas sanitarias.
Aislamiento y reacción internacional
Cuando las pruebas de laboratorio en Sudáfrica confirmaron la presencia del virus Andes, la única variante de hantavirus capaz de transmitirse de persona a persona, la situación adquirió una dimensión internacional. A bordo falleció otra pasajera de Alemania. El buque no fue autorizado a atracar en Cabo Verde, y solo tras la intervención de organizaciones internacionales y consultas con la OMS y el ECDC, se permitió el desembarco de los pasajeros. Las autoridades españolas, destino del MV Hondius, decidieron aislar estrictamente el buque frente a las costas de Tenerife y poner en cuarentena a todos los ciudadanos españoles, tal como se detalla en el reportaje sobre las medidas de recepción del barco en las Islas Canarias.
Vida a bordo y consecuencias
Los pasajeros del MV Hondius, entre los que se encontraban viajeros de Reino Unido, Estados Unidos, España y otros países, quedaron en aislamiento estricto. La comida fue entregada en la puerta de los camarotes, el personal trabajaba con mascarillas y guantes, y la interacción entre personas se redujo al mínimo. A pesar de las noticias inquietantes, parte de los pasajeros mantuvo la calma, mientras que otros manifestaron preocupación y criticaron la actuación de la tripulación y de la empresa Oceanwide Expeditions. El brote fue el mayor caso registrado de transmisión del virus Andes fuera de América Latina y atrajo la atención de las autoridades sanitarias de todo el mundo.