La FIFA implementa nuevas medidas ante el riesgo de deshidratación de los jugadores en el Mundial. La FIFA ha reforzado la protección de los futbolistas en la Copa del Mundo debido al calor. Los jugadores pueden perder hasta 1,4 kg de líquidos por hora. Se han introducido pausas obligatorias para beber agua y zonas refrigeradas en los banquillos.
La FIFA ha tomado medidas de emergencia para proteger a los futbolistas en el Mundial, donde se esperan temperaturas extremadamente altas. Según el especialista en lesiones deportivas Stephen Smith, los jugadores pueden perder hasta 1,4 kilos de líquidos por cada hora de partido. Esto representa una amenaza seria para la salud y afecta la condición física de los deportistas.
Según informa The Sun, para reducir los riesgos, los organizadores del torneo han establecido pausas obligatorias de tres minutos para hidratarse en cada tiempo. Además, se están utilizando sistemas de refrigeración en los banquillos para que los futbolistas puedan recuperarse más rápidamente entre las salidas al campo.
Stephen Smith señala que el calor no solo acelera la deshidratación, sino que también afecta la calidad del juego. Por el resecamiento y endurecimiento del césped, la técnica de manejo del balón se deteriora y el ritmo del partido aumenta. Esto provoca una fatiga más rápida y obliga a los entrenadores a realizar cambios más frecuentes para mantener la intensidad del juego.
La influencia de las condiciones climáticas en la preparación y recuperación de los futbolistas también se analiza en otros materiales. Por ejemplo, recientemente el entrenador de la selección española reveló detalles sobre la recuperación de jugadores clave antes de partidos importantes, subrayando la importancia de adaptarse a las cargas físicas.
Para referencia: según la Organización Mundial de la Salud, la pérdida incluso del 2% de la masa corporal debido a la deshidratación puede reducir significativamente el rendimiento físico y mental. En los últimos años, la FIFA actualiza regularmente los protocolos de seguridad en los grandes torneos para minimizar los riesgos para la salud de los deportistas. La introducción de zonas de enfriamiento y pausas adicionales se ha convertido en una norma en las competiciones que se celebran en condiciones de calor. Estas medidas son especialmente relevantes en países con climas cálidos, donde la temperatura en el campo puede superar los 35 grados.