El Kremlin no comenta informes sobre cargas para Corea del Norte en el Ursa Major hundido. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó que el Kremlin no dispone de información sobre la investigación relativa al carguero Ursa Major, hundido en el mar Mediterráneo. Medios españoles señalan que el buque podría haber transportado componentes para reactores nucleares de Corea del Norte.
El portavoz del presidente de la Federación Rusa, Dmitri Peskov, afirmó que en el Kremlin no están familiarizados con las publicaciones sobre la investigación de las autoridades españolas en el caso del carguero Ursa Major. Según él, no se han recibido mensajes oficiales al respecto, y en el Kremlin consideran que no es posible comentar la situación.
El carguero Ursa Major se hundió en diciembre de 2024 en aguas internacionales del mar Mediterráneo, entre España y Argelia. Según el DSCM del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, la causa del naufragio fue una explosión en la sala de máquinas. Como resultado del incidente, el buque rápidamente se escoró y se sumergió. Representantes de la empresa "Oboronlogistika" declararon que el buque ruso fue objeto de un ataque terrorista.
Los miembros de la tripulación informaron que el 23 de diciembre de 2024 se produjeron tres explosiones consecutivas en el costado de estribor, en la parte de popa. Tras esto, el barco se inclinó bruscamente, lo que indicaba la entrada de agua al interior. El incidente ocurrió en aguas internacionales, lo que complica la investigación y la determinación de la jurisdicción.
En los medios españoles han aparecido publicaciones que afirman que el Ursa Major podría estar transportando componentes para reactores nucleares destinados a Corea del Norte. No existe confirmación oficial de esta información al momento de la publicación. Las autoridades rusas subrayan que no disponen de datos sobre tales acusaciones y no han recibido solicitudes por parte española.
La situación en torno al siniestro de Ursa Major sigue siendo objeto de atención internacional, ya que un posible vínculo con suministros para la RPDC podría tener serias consecuencias diplomáticas. Sin embargo, hasta el momento ninguna de las partes ha presentado pruebas que confirmen o desmientan estas sospechas.