Stellantis lanza el nuevo motor Turbo 100 de gasolina: apuesta por la confianza tras Puretech. Stellantis ha presentado el motor Turbo 100 con el objetivo de recuperar la confianza tras los importantes problemas de Puretech. El nuevo propulsor para Peugeot promete solucionar las antiguas debilidades y ofrece garantías ampliadas para los clientes.
Peugeot ha presentado oficialmente el nuevo motor de gasolina Turbo 100, el primer paso de Stellantis para recuperar la confianza tras una prolongada crisis con los motores Puretech. La decisión de lanzar la nueva unidad se tomó en el contexto de reclamaciones masivas: según la compañía, de los cinco millones de Puretech producidos, alrededor de 500 mil resultaron problemáticos. En Stellantis reconocen abiertamente que se trata de un «problema de calidad» y admiten que no reaccionaron con la suficiente rapidez.
Para los propietarios de vehículos Puretech se ha lanzado un servicio especial llamado Check+, que permite obtener una garantía ampliada de hasta 10 años o 180 000 km, siempre que se cumplan una serie de condiciones. El programa se aplica a aquellos vehículos cuyo mantenimiento y reparación se hayan realizado conforme a la normativa, incluso si el servicio no se llevó a cabo en un concesionario oficial, sino en Peugeot.
Qué ha cambiado en el Turbo 100
El Turbo 100 no es simplemente una versión mejorada del Puretech, sino prácticamente un motor nuevo: según el responsable del programa, Vincent Jacquier, el 70% de los componentes han sido rediseñados desde cero. Solo se ha conservado la arquitectura para asegurar la compatibilidad con las plataformas existentes. Los cambios clave afectan al turbocompresor, al sistema de inyección y a los componentes internos, precisamente las áreas que más quejas generaron entre los propietarios de Puretech.
Técnicamente, el Turbo 100 es un motor tricilíndrico de 1.199 cm³ que ofrece 101 CV a 5.500 rpm y 205 Nm de par a partir de 1.750 rpm. Una novedad importante es el turbo de geometría variable, que mejora la respuesta a bajas revoluciones, así como el sistema de inyección directa con una presión de 350 bares para una combustión más limpia y reducción de emisiones de CO2. El motor funciona bajo el ciclo Miller, lo que mejora la eficiencia de combustible en comparación con el ciclo Otto clásico.
Otra diferencia fundamental es el abandono de la correa de distribución en favor de una cadena, lo que debería reducir el riesgo de desgaste prematuro y disminuir el consumo de aceite. Los componentes internos también han sido rediseñados para prolongar la vida útil y reducir los costes operativos. Según los desarrolladores, el motor ha pasado más de 30.000 horas de pruebas en banco y ha recorrido tres millones de kilómetros, incluidos ejemplares individuales que han superado los 200.000 km.
Garantías y mantenimiento
El Turbo 100 cuenta con una garantía de tres años o 160.000 km, y el intervalo de mantenimiento se ha ampliado a 25.000 km o dos años. Esto debe reforzar la confianza del fabricante en la fiabilidad del nuevo motor y reducir las preocupaciones de los clientes que aún recuerdan las reclamaciones masivas del Puretech.
Los primeros vehículos con el Turbo 100 ya están a la venta: el debut tuvo lugar en el Peugeot 208 en marzo, y en mayo el motor llegó también al Peugeot 2008. Próximamente, esta motorización se incorporará a otros modelos compactos del grupo.
Es significativo que en el mercado de motores de baja cilindrada se esté librando actualmente una auténtica carrera tecnológica: por ejemplo, Volkswagen presentó recientemente el ID. Polo eléctrico, también orientado al comprador masivo y ya anunciado para España; más detalles sobre sus características están disponibles en el reportaje sobre el regreso del nombre Polo y la nueva apuesta por la accesibilidad.
La apuesta de Stellantis por el Turbo 100 es un intento no solo de compensar pérdidas de reputación, sino también de mantener posiciones en un segmento donde la confianza en la marca y la fiabilidad práctica resultan decisivas a la hora de elegir.