La familia Brosnan se despidió de Malibú con una imagen poco habitual: Pierce Brosnan y Keely Shaye Smith, tras anunciar que pronto se mudarán a Hawái, estuvieron en Los Ángeles para acompañar a su hijo Paris en el estreno de Seniors. La noche marcó el debut televisivo del menor de la familia y también el final de 26 años en su casa de Malibú.
En el Teatro Chino TCL, la familia posó junta y atrajo todas las miradas. Pierce, con un traje de lino azul, y Keely, con vestido coral de encaje y blazer blanco, estuvieron junto a sus hijos Dylan y Paris, acompañados de sus parejas Avery Wheless y Alex Lee-Aillón. Más que un simple acto de apoyo, fue el último gran evento de los Brosnan en California antes de mudarse a la tranquilidad de Kauai.
La mansión de Malibú de los Brosnan está valorada en unos 100 millones de dólares y fue adquirida en el año 2000, tras lo cual la familia invirtió varios años en su construcción y diseño.
La decisión de dejar Malibú no fue fácil. Brosnan ha contado que la amenaza constante de incendios y terremotos en la zona influyó mucho. "Eso crea cierto temor", reconoció el actor, que junto a Keely ha preferido la privacidad y la calma de Hawái frente al bullicio y los riesgos de la costa californiana. Según varios medios, la familia ya tenía desde hace años una casa en la isla de Kauai, donde han pasado largas temporadas y que ahora será su residencia principal.
En Seniors, Paris Brosnan afronta su primer papel importante: interpreta a Ori, un joven rebelde obligado a hacer trabajos comunitarios en una residencia de ancianos, donde entabla amistad con un veterano de guerra interpretado por John Rhys-Davies. El estreno llega en un momento en que Hollywood debate el nepotismo, aunque ni Paris ni su padre se identifican con esa etiqueta. Pierce Brosnan ha sido claro: su hijo debe aprovechar las oportunidades, pero también demostrar su talento y pasión por la interpretación.
La familia, que siempre ha mantenido un perfil discreto pese a la fama, quiso compartir este momento antes de marcharse. Paris, con gafas de montura negra y actitud relajada, estuvo acompañado por Alex Lee-Aillón, modelo de Wilhelmina y ex de Brooklyn Beckham. Dylan llegó junto a Avery Wheless, artista y directora de cine. Ambos hermanos han probado suerte en el arte y el espectáculo, aunque Paris insiste en que su objetivo es construir una carrera propia, más allá del apellido Brosnan.
Diversos medios internacionales han confirmado que la mudanza de los Brosnan responde tanto a motivos de seguridad, por los incendios y terremotos recurrentes en California, como a la búsqueda de una vida más sencilla y sostenible en Hawái. La familia ya poseía una casa en Kauai, donde han pasado largas temporadas antes de tomar la decisión definitiva.
Paris reconoce el privilegio de su origen, pero subraya que quiere que su trabajo hable por sí mismo. Su primer contacto real con el cine fue en 2023, durante el rodaje de The Unholy Trinity junto a su padre y su hermano, donde descubrió su vocación delante de las cámaras. Ahora, con Seniors, da un paso más en esa dirección, decidido a no vivir a la sombra de James Bond ni a dejarse encasillar por el legado familiar.
La mudanza de los Brosnan a Hawái pone fin a una etapa para una de las parejas más estables y discretas de Hollywood. Su mansión de Malibú, valorada en 100 millones de dólares, queda atrás en busca de una vida más sencilla y protegida de los desastres naturales que han afectado California en los últimos años. Es una decisión que recuerda a otras familias conocidas que han optado por priorizar la intimidad, como ocurrió con Asraf Beno e Isa Pantoja, según un reciente análisis.
En un Hollywood donde los focos rara vez se apagan, la familia Brosnan muestra que el verdadero lujo está en saber cuándo cerrar una puerta y abrir otra lejos del ruido. Su última noche en Los Ángeles, rodeados de hijos y parejas, deja claro que la unión familiar sigue siendo su mejor papel, incluso cuando el escenario cambia de Malibú a Hawái.