En Cataluña se detecta saturación de la vivienda y la sanidad por el crecimiento de sectores de bajos salarios. En Cataluña aumenta la presión sobre la vivienda, las escuelas y la sanidad. El crecimiento económico de los últimos años está vinculado a sectores de bajos salarios. Esto ya afecta al acceso a los servicios básicos.
En Cataluña se agravan los problemas de acceso a la vivienda, la educación y la sanidad. El nuevo «Informe Fènix» pone en duda las valoraciones optimistas sobre la situación económica que suelen ofrecer las autoridades y los medios. Los autores del informe consideran que el crecimiento económico de la región en los últimos 25 años ha ido acompañado de una concentración en sectores con salarios bajos, lo que ya está generando consecuencias sociales palpables.
El informe destaca que, a pesar de las impresionantes cifras macroeconómicas, la mayoría de los habitantes no perciben una mejora en la calidad de vida. La razón principal es la predominancia de empleos mal remunerados, especialmente en sectores ocupados por migrantes con baja cualificación. Según los autores, este factor se ha convertido en el principal reto para Cataluña y requiere atención prioritaria.
Al mismo tiempo, como señala el «Informe Fènix», parte de la sociedad interpretó sus conclusiones como una crítica a la migración. Sin embargo, el informe no se refiere a la migración en general, sino al impacto en la economía de los sectores donde la mayoría de los trabajadores son poco cualificados. En particular, se analiza el balance fiscal de los puestos de trabajo y no de los propios trabajadores. Además, el informe subraya que las menciones a migrantes en sectores de alta tecnología, como las telecomunicaciones, carecen de fundamento.
En el artículo de EL PAÍS se expresa la opinión de que el cálculo del balance fiscal basado en 84 años de vida laboral no tiene en cuenta que los migrantes acceden a las prestaciones sociales solo tras su llegada. Los autores del informe responden que, incluso considerando este ajuste, no cambia el panorama general: según datos de Dinamarca y el Reino Unido, el balance fiscal para los migrantes poco cualificados permanece negativo durante toda su vida laboral.
Otro argumento es que la creación de empleos poco cualificados supuestamente favorece la aparición de vacantes para trabajadores altamente cualificados. Sin embargo, el «Informe Fènix» señala que, si el beneficiario final no es residente (por ejemplo, en el turismo o la industria cárnica), este efecto no se manifiesta. Para el sector de atención a personas mayores, donde los empleados atienden a residentes locales, la situación es diferente.
A pesar de que algunos expertos no ven una amenaza para el sistema de apoyo social, los autores del informe consideran que los signos de sobrecarga ya son evidentes. En Cataluña aumenta la tensión en torno al acceso a la vivienda, las escuelas y los servicios médicos. Tendencias similares se observan en otras regiones de España, donde el crecimiento económico va acompañado de un aumento de empleos mal remunerados.
La cuestión del impacto de la migración en la infraestructura social sigue siendo motivo de debate. Un análisis reciente demostró que, en las zonas vulnerables de Barcelona, la población se ha reducido casi a la mitad en los últimos 10 años y la pobreza se traslada a las afueras de la ciudad. Más información al respecto en el artículo sobre los cambios demográficos en Barcelona.
Para referencia: Cataluña es una de las regiones más densamente pobladas y económicamente desarrolladas de España. Aquí viven más de 7,5 millones de personas y la proporción de migrantes supera el 16 %. En los últimos años, la región enfrenta un aumento en los precios de la vivienda y en las colas en instituciones públicas. Según datos de 2025, el precio medio del alquiler en Barcelona subió un 18 % en tres años y el número de solicitudes de vivienda social alcanzó cifras récord.