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Por qué el exclusivo Saleen S7 es una rareza en Europa y de qué es realmente capaz

Fernando Molina Español.News

Publicado por Fernando Molina

Por qué el exclusivo Saleen S7 es una rareza en Europa y de qué es realmente capaz Español.News
Por qué el exclusivo Saleen S7 es una rareza en Europa y de qué es realmente capaz

Saleen S7 Twin Turbo: el superdeportivo estadounidense que superó a Ferrari y Lamborghini. El Saleen S7 Twin Turbo es un raro superdeportivo estadounidense que, a principios de los 2000, desafió a Ferrari y Lamborghini. Te contamos cómo llegó a Europa, qué sigue sorprendiendo de él incluso tras 25 años y por qué casi ha caído en el olvido.

En la ciudad suiza de San Galo se encuentra un automóvil que alguna vez fue símbolo del sueño americano sobre ruedas. El Saleen S7 Twin Turbo es el único ejemplar en Europa y su aparición en las calles causa tanto asombro como encontrarse con una rara obra de arte. A principios de los 2000, este superdeportivo aparecía en videoclips de 50 Cent y películas con Jim Carrey, y hoy solo lo recuerdan coleccionistas y entendidos.

El creador del modelo, Steve Saleen, era conocido en el automovilismo estadounidense desde los años setenta, pero solo en el año 2000 presentó su primer automóvil completamente propio. El Saleen S7 se posicionó de inmediato como aspirante a nivel mundial: configuración de motor central, carrocería de carbono, peso mínimo y ausencia de asistentes electrónicos. En una época en la que el Ferrari Enzo y el Porsche Carrera GT apenas se preparaban para debutar, el S7 ya ofrecía 558 CV y aceleraba de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos.

Tecnología y potencia

En 2005, Saleen fue más allá y lanzó la versión Twin Turbo. Dos turbocompresores Garrett elevaron la potencia a 760 CV y el par motor a 949 Nm. Al mismo tiempo, el peso del vehículo se mantuvo en 1350 kg, lo que le otorgó una dinámica excepcional: la velocidad máxima oficialmente declarada es de 399 km/h y la aceleración hasta cien se lograba en menos de 3 segundos. Incluso según los estándares de los hiperdeportivos modernos, esas cifras impresionan.

El interior del S7 recuerda su origen: un acabado sencillo, mínimo de ajustes, todo adaptado para un propietario concreto. El asiento, el volante y los pedales no se regulan: cada ejemplar se fabricaba de forma individual. Sin embargo, esto no impide que el coche ofrezca sensaciones únicas al volante. El sonido del V8 sin silenciadores, las marchas largas y la ausencia de ayudas electrónicas convierten cada trayecto en una prueba de atención y reflejos.

Impresiones al volante

En carretera, el S7 Twin Turbo se comporta sorprendentemente dócil para su tamaño: casi cinco metros de largo y dos de ancho. Gracias a la combinación del monocasco de acero y aluminio con la carrocería de carbono, el coche se mantiene ligero y ágil. Pero basta pisar el acelerador para que su carácter cambie: después de las 4000 revoluciones, el motor literalmente estalla en potencia y la aceleración se vuelve casi agresiva. Incluso los pilotos experimentados no se atreven a probar los límites con los neumáticos originales de hace veinte años.

El propietario de este ejemplar único, Fredi Linhard, ha conseguido conservar el coche casi en estado de fábrica: el cuentakilómetros marca solo 1360 kilómetros. En dos décadas, el S7 prácticamente no ha salido del garaje y hoy puede considerarse no solo una rareza, sino también parte de la historia de la industria automovilística estadounidense. Como señala russpain.com, el interés por los superdeportivos únicos no decae: basta recordar la historia del único Ferrari HC25 con V8 por 3 millones de euros.

Por qué fue olvidado

A pesar de los éxitos en el automovilismo — la versión S7R ganó más de 100 carreras — el Saleen S7 nunca se convirtió en un símbolo de masas. La causa fue la falta de una marca reconocible y la producción limitada. Los coleccionistas europeos preferían Ferrari, Lamborghini o Porsche, y el superdeportivo estadounidense quedó en la sombra. Incluso hoy en día, su precio en el mercado de segunda mano no alcanza los niveles de los modelos icónicos de Italia o Alemania.

No obstante, el S7 Twin Turbo sigue siendo uno de los ejemplos más llamativos de cómo una empresa pequeña puede crear un coche adelantado a su tiempo. Su diseño aún se ve vigente, y las sensaciones al volante no se comparan con los autos modernos, donde la electrónica lo controla casi todo. Para quienes buscan una auténtica máquina de conducción analógica, el Saleen S7 es una oportunidad rara de tocar una época en la que la potencia y el carácter eran más importantes que la marca.

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