En Madrid descubren el hospital más inutilizado: Zendal cierra por las noches. En el hospital Zendal de Madrid se realizaron solo 10 tomografías en todo un año. El centro, construido por 153 millones de euros, ahora cierra por las noches y casi no recibe pacientes. Las autoridades buscan un nuevo uso para el edificio.
En Madrid, el hospital Enfermera Isabel Zendal ha llamado la atención por su récord de baja ocupación. En el último año, solo se realizaron 10 tomografías computarizadas, a pesar de que el escáner de TC costó al presupuesto casi 400 mil euros y su mantenimiento anual asciende a 66,5 mil. Actualmente, el centro, construido como buque insignia en la lucha contra la pandemia, permanece cerrado para pacientes por las noches y tardes, y dos de sus tres pabellones no se utilizan en absoluto.
Tras el fin de la fase aguda de la pandemia de COVID-19, las autoridades regionales han intentado buscar un nuevo uso para el complejo. Actualmente, la única actividad médica es la atención diurna a pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en el primer pabellón. Se atiende únicamente de lunes a viernes por la mañana y tarde, y los sábados hasta mediodía. El resto del tiempo, el hospital permanece vacío y la seguridad no permite la entrada de personas ajenas.
El personal señala que los equipos permanecen inactivos: junto al aparato de TC casi siempre hay un técnico sin trabajo, tal como exige el contrato con General Electric HealthCare. Al mismo tiempo, según datos oficiales, casi 187 mil personas esperan en la lista para procedimientos diagnósticos y terapéuticos en Madrid, muchas de ellas desde hace más de tres meses. En este contexto, la inactividad del equipamiento genera dudas sobre la racionalidad del gasto.
El Hospital Zendal fue construido por 153 millones de euros y originalmente estaba diseñado para recibir a más de mil pacientes al mismo tiempo. Sin embargo, después de la pandemia, su infraestructura resultó difícil de adaptar: no es posible dividir los pabellones en habitaciones individuales debido a los requisitos de luz natural. En los últimos años, aquí se han instalado un centro de vacunación, un centro para refugiados ucranianos y un laboratorio de microbiología. En 2023, se trasladó aquí la central de coordinación del servicio Summa 112.
Las autoridades de Madrid anunciaron recientemente planes para invertir 3,8 millones de euros en transformar el segundo pabellón en un centro de neurorrehabilitación para adultos y niños con lesiones cerebrales y de la médula espinal. Sin embargo, la mayor parte del complejo sigue cerrada y su futuro continúa siendo incierto.
La situación de Zendal recuerda a otros casos de uso ineficiente de equipamiento médico costoso en la región. Por ejemplo, un aparato para el tratamiento de enfermedades oncológicas, donado por Amancio Ortega al hospital La Paz, fue utilizado solo para 12 pacientes en su primer año de funcionamiento. La conveniencia de este tipo de inversiones es un tema que se debate regularmente en el ámbito profesional.
Cabe señalar en contexto que Madrid ya ha enfrentado grandes proyectos de infraestructura que han generado resonancia pública. Por ejemplo, durante la visita del papa León XIV a la misa en la capital, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad y restringieron el acceso al evento, como se detalla en el reportaje sobre la concentración multitudinaria en el centro de la ciudad. Situaciones como esta subrayan la importancia de que la región utilice de manera eficaz sus grandes infraestructuras y recursos.
Para referencia: el Hospital Enfermera Isabel Zendal fue inaugurado en diciembre de 2020 como un centro especializado para combatir pandemias. Su construcción y equipamiento lo convirtieron en uno de los proyectos médicos más costosos de los últimos años en España. Actualmente, su función principal es la atención diurna a pacientes con ELA, mientras que la mayor parte de las instalaciones y equipos permanece sin utilizar.