En Barcelona abren más de 500 refugios climáticos para protegerse del calor. Las autoridades de Barcelona amplían la red de refugios climáticos a 500 puntos. La mayoría se encuentran en espacios interiores, incluidas farmacias y tiendas. La nueva medida busca reducir los riesgos para la población durante los periodos de calor extremo.
Este verano en Barcelona entrará en funcionamiento la mayor red de refugios climáticos en la historia de la ciudad — más de 500 puntos, de los cuales tres cuartas partes están ubicados en interiores. Las autoridades municipales esperan que esta medida ayude a proteger a los residentes de las consecuencias del calor extremo, que en los últimos años se ha vuelto cada vez más frecuente y peligroso.
En 2026, al proyecto se sumaron no solo bibliotecas, centros deportivos y museos, sino también 63 farmacias y establecimientos comerciales que aceptaron voluntariamente convertirse en llamados microrefugios. En estos puntos se puede descansar gratis en un espacio fresco, utilizar agua y baños, así como obtener información sobre otros refugios cercanos. Según el ayuntamiento, en 2020 había solo 70 de estos lugares, y ahora su número se ha multiplicado por más de siete.
Sin embargo, no todos los ciudadanos podrán aprovechar estas opciones en igual medida. En agosto, cuando el calor alcanza su punto máximo, algunos refugios —especialmente los domingos— permanecen cerrados. A pesar de ello, las autoridades afirman que el 72% de la población de Barcelona podrá llegar a un refugio interior abierto en menos de diez minutos, y el 99,2% a cualquier refugio climático según el horario habitual. Para las familias con niños pequeños se reabrirán los patios escolares y zonas de juegos, donde los fines de semana habrá sombra y agua disponibles.
Se ha puesto especial atención en los barrios con baja disponibilidad de espacios públicos y alta vulnerabilidad al calor. Este año, cinco bibliotecas que normalmente cerraban en agosto permanecerán abiertas y ofrecerán no solo frescura, sino también actividades especiales. Al mismo tiempo, el personal de las bibliotecas sigue en huelga y la cuestión de su funcionamiento en agosto aún no está resuelta de manera definitiva.
Según estimaciones de las autoridades municipales, en 2025 el calor provocó 370 muertes en Barcelona. La temperatura media en la ciudad superó la norma climática en 2,4 grados, y el número de noches tropicales —cuando el termómetro no baja de los 20 grados— alcanzó las 97. El año pasado se registraron dos olas de calor prolongadas, lo que incrementó la necesidad de refugios accesibles y en funcionamiento.
Las autoridades destacan que la ampliación de la red de microrefugios —farmacias y tiendas— permite que la ayuda sea más específica y accesible para personas mayores y familias con niños. Estos puntos funcionan de forma gratuita y están pensados para paradas cortas, con el fin de evitar el sobrecalentamiento y la deshidratación.
La cuestión de la accesibilidad de la infraestructura frente al cambio climático se vuelve cada vez más aguda para Barcelona. Como señala russpain.com, anteriormente la ciudad ya se enfrentaba a desafíos en otras áreas vinculadas al turismo masivo y el transporte: las autoridades municipales ya debatieron los riesgos para la economía y la infraestructura debido a las restricciones en los vuelos internacionales. Ahora la atención se centra en los temas de salud y seguridad de los habitantes ante el calor extremo.
Para información: los refugios climáticos en Barcelona incluyen no solo espacios cerrados, sino también parques sombreados, patios escolares, zonas de juegos con agua y algunas piscinas. El acceso a la mayoría de estos lugares es libre, y el horario depende del tipo de instalación. Las autoridades prometen que la red funcionará hasta septiembre y, posteriormente, planean ampliarla teniendo en cuenta nuevos riesgos climáticos.