Rivera: Incluso con una investigación contra Sánchez no habrá elecciones anticipadas. Albert Rivera considera que Sánchez no tiene incentivos para convocar elecciones anticipadas. Incluso una posible investigación contra el presidente del Gobierno no cambiaría la situación. La tensión crece en el Parlamento por los nuevos casos y el debilitamiento de la coalición.
En España crece la inestabilidad política: varias investigaciones de alto perfil y casos de corrupción están debilitando al gobierno y personalmente a Pedro Sánchez. En medio de nuevas acusaciones contra antiguos y actuales representantes del poder, así como procesos judiciales que afectan al entorno más cercano del primer ministro, aumenta la presión en el parlamento con demandas de elecciones anticipadas. Sin embargo, según el exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, este escenario es poco probable incluso en las circunstancias más desfavorables para Sánchez.
En el pódcast La Fórmula del Éxito, donde se discutieron las consecuencias de los escándalos de corrupción, Rivera explicó detalladamente por qué unas elecciones anticipadas en España son imposibles sin la voluntad del propio jefe del Gobierno. Recordó que solo Sánchez tiene la facultad de iniciar la disolución del parlamento y que la alternativa —una moción de censura exitosa— requiere de un complejo procedimiento parlamentario. Según Rivera, si el primer ministro no desea dimitir, las elecciones se celebrarán solo al término de su mandato, es decir, no antes de agosto de 2027.
La situación se complica por el hecho de que en los últimos meses se han sumado nuevos procesos penales a las investigaciones contra los miembros de la familia Sánchez, incluyendo la causa contra el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y la investigación sobre Leyre Díez. Esta última está relacionada con sospechas de pagos ilegales e intentos de influir en procesos judiciales. Estos episodios, según Rivera, debilitan aún más la posición del Gobierno y destruyen la confianza en la coalición. Al mismo tiempo, como señala el ex político, Sánchez no ve para sí mismo ni incentivos morales ni políticos para dimitir voluntariamente o convocar elecciones.
Rivera subraya que, incluso si la investigación alcanza al propio Sánchez, esto no será motivo para una votación anticipada. Considera que el jefe del Gobierno actúa al margen de las restricciones morales habituales en la política española y no responde a la presión ni de la oposición ni de sus propios aliados. Según él, los argumentos sobre la «dignidad» o la «responsabilidad moral» no funcionan si el político carece de estos límites internos.
Durante la discusión, Rivera también llamó la atención sobre el hecho de que en la sociedad española y entre los políticos a menudo se expresa admiración por la capacidad de Sánchez de mantenerse en el poder a pesar de las crisis. Sin embargo, a su juicio, esta estrategia no puede considerarse exitosa: la ausencia de nuevas leyes, el fracaso presupuestario y los constantes escándalos de corrupción no hacen que el Gobierno sea eficaz. En un sentido similar anteriormente Rivera ya se ha pronunciado sobre las consecuencias personales de una carrera política, subrayando que aferrarse al poder a cualquier precio no es señal de verdadero liderazgo.
Para referencia: en España, las elecciones anticipadas solo son posibles por decisión del primer ministro en funciones o tras una moción de censura exitosa, cuando el nuevo jefe de gobierno está obligado a convocar comicios. En los últimos años, el sistema político del país enfrenta retos serios: falta de mayorías estables, retrasos en la aprobación de presupuestos y aumento de casos de corrupción. Todo esto incrementa la demanda social de cambios, sin embargo, el mecanismo de alternancia en el poder sigue siendo extremadamente limitado.