Lola Lolita elige Santa Pola: cómo la estrella de TikTok escapa del foco en Alicante. Lola Lolita, una de las influencers más reconocidas del país, ha encontrado la forma de alejarse de la presión de las redes sociales. Ha elegido Santa Pola, en Alicante, como refugio para descansar y recargar energías. Esta decisión subraya el creciente atractivo de los destinos auténticos de la costa.
Santa Pola, en la provincia de Alicante, ha saltado inesperadamente al centro de atención después de que Lola Lolita, una de las influencers más populares de España con más de 13 millones de seguidores, eligiera esta ciudad como su refugio personal. Tras meses de constante interés por su vida privada y debates en los medios, Lola Lolita optó por este rincón del Mediterráneo para descansar y recuperarse.
A diferencia de los habituales resorts cerrados de las celebridades, Santa Pola no es una isla exclusiva ni un hotel de moda, sino una tradicional ciudad pesquera con un entorno natural único. Aquí se combinan calles históricas, la tranquilidad de la costa y la rara posibilidad de pasar desapercibida incluso para la estrella más reconocible de TikTok. Para Lola Lolita, esta ciudad no es solo un destino de vacaciones, sino un hogar y un punto de apoyo tras las intensas grabaciones en «El Hormiguero» y «El Desafío».
El paisaje natural de la región ha adquirido un significado especial para la influencer. En Santa Pola se encuentra el conocido parque natural de las Salinas de Santa Pola, donde se pueden observar flamencos y otras aves poco comunes. Este espacio es apreciado no solo por los amantes de la naturaleza, sino también por quienes buscan tranquilidad lejos del bullicio urbano. El puerto pesquero sigue siendo el centro de la vida local: desde aquí salen barcos hacia la isla de Tabarca, la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, famosa por sus aguas cristalinas y su reserva marina.
El casco histórico de Santa Pola guarda numerosas sorpresas para quienes se interesan por el pasado de la región. El castillo-fortaleza del siglo XVI, construido para protegerse de los piratas, aún domina la ciudad. Alrededor de la plaza Glorieta se concentran los mejores cafés y restaurantes, donde se sirven mariscos frescos. Aquí es fácil percibir la atmósfera tranquila de la vida que tanto aprecian los locales y visitantes.
Para quienes planean un viaje, Santa Pola es accesible tanto en coche por la autopista A-31 con salida a la N-332, como en transporte público: desde la estación de tren de Alicante hasta la costa son solo 20 minutos. El aeropuerto de Alicante-Elche está situado a 15 kilómetros, lo que hace de la ciudad un destino ideal para escapadas cortas y visitas espontáneas.
La elección de Lola Lolita subraya la tendencia entre los personajes conocidos de buscar no solo privacidad, sino también autenticidad. Santa Pola se convierte no solo en un destino de moda, sino en un lugar donde recobrar energías y sentirse parte de la España real. El interés por estos lugares va en aumento, como lo demuestran otros casos: por ejemplo, recientemente los medios destacaron la situación en el crucero MV Hondius, donde un brote de enfermedad llevó a la cuarentena y aislamiento de los pasajeros — más detalles en el material sobre la crisis sanitaria a bordo del MV Hondius.
Para referencia: Santa Pola es una ciudad con una población de aproximadamente 35 mil habitantes, conocida por sus salinas y una historia que se remonta a la época romana. En los últimos años se ha vuelto cada vez más popular entre los españoles que buscan una alternativa al turismo de masas. El parque natural Salinas de Santa Pola abarca más de 2.500 hectáreas y es considerado una de las principales rutas ornitológicas del país. La isla de Tabarca es un enclave de importancia nacional, donde se aplica un estricto régimen de protección ambiental. Estas características hacen que Santa Pola sea atractiva no solo para celebridades, sino también para todos aquellos que valoran la combinación de naturaleza, historia y tranquilidad.