Principales motivos de fallos en la ITV y su impacto para los pasajeros. En España, casi un tercio de los autobuses urbanos e interurbanos no supera la inspección técnica de vehículos en el primer intento. Las causas son la antigüedad de la flota, el desgaste y defectos técnicos graves. Todo esto afecta directamente a la seguridad de millones de viajeros.
En 2024, solo el 73% de los autobuses urbanos e interurbanos españoles lograron superar la inspección técnica obligatoria (ITV) en el primer intento. El 27% restante fue rechazado y enviado a reparación por defectos técnicos graves. Así lo indica la asociación AECA-ITV, que analiza la situación en el contexto de la creciente demanda sobre el transporte público.
Las causas de este elevado porcentaje de rechazos se encuentran en dos factores clave: la edad media de los autobuses españoles supera los 14 años y su kilometraje a menudo llega al medio millón de kilómetros. El uso intensivo y los componentes obsoletos hacen que los vehículos no cumplan ni siquiera los requisitos básicos de seguridad.
Principales problemas técnicos
Según el Ministerio de Industria y Turismo, los autobuses urbanos e interurbanos solo son superados por los camiones en número de defectos. De media, cada autobús rechazado presenta 2,7 fallos graves: es la cifra más alta entre todas las categorías de vehículos.
Las causas más frecuentes de rechazo son fallos en el sistema de frenos (15,7%), problemas en el estado exterior de la carrocería (13,6%), superación de los límites de emisiones (12,7%), defectos en iluminación y señalización (12,68%), así como desgaste en la suspensión, ruedas y neumáticos (11,8%). En una categoría aparte (17,6%) se incluyen infracciones relacionadas con el tacógrafo, el limitador de velocidad y modificaciones no autorizadas de la estructura.
El experto en automoción Alfonso García (Motorman) señala que la edad y el desgaste son los principales enemigos de la seguridad. Un autobús promedio en España recorre casi 482.000 kilómetros durante su vida útil, y la mayoría de los accidentes graves están relacionados precisamente con vehículos envejecidos.
Seguridad y siniestralidad
Según un estudio de la Universidad Carlos III, cuanto más antiguo es un autobús, mayor es el riesgo de accidente y el nivel de contaminación. Los vehículos con más de 11 años sufren más accidentes, y su estado técnico influye directamente en la seguridad de los pasajeros y demás usuarios de la vía.
En 2024, según datos de la DGT, el número de accidentes con autobuses implicados aumentó a 2.855 casos frente a los 2.662 del año anterior. En el año, fallecieron 6 pasajeros de autobús, el doble que en 2019, y 77 personas resultaron gravemente heridas. Esto subraya la importancia de un control regular y la renovación de la flota.
Cambios normativos y recomendaciones
Desde el 1 de enero de 2024 se han actualizado en España los criterios de inspección técnica para autobuses: ahora se presta especial atención a los sistemas de iluminación y señalización. Cualquier anomalía en estos apartados puede ser motivo de rechazo, incluso en caso de defectos menores.
AECA-ITV recomienda a transportistas y conductores revisar previamente frenos, luces, neumáticos, suspensión, nivel de emisiones, así como el correcto funcionamiento del tacógrafo y del limitador de velocidad. Se debe prestar especial atención a los vehículos de más de 11 años, ya que suelen ser los que más problemas presentan en la primera inspección.
La multa por la ITV caducada es de 200 a 500 euros, y el precio del propio trámite ha subido entre 8 y 10 euros en el último año debido al aumento de las tarifas energéticas.
Contexto y perspectivas
España transporta en autobús a más de 3.500 millones de pasajeros cada año. Cualquier avería técnica en este sector no solo implica sanciones, sino que supone una amenaza real para millones de personas. Como señala AECA-ITV, mantener la flota en condiciones óptimas es un factor clave para la seguridad vial y la reducción de accidentes.