El mercado laboral español vivió en septiembre una situación poco habitual. Se creó más empleo que nunca en este mes, pero también subió el paro como no se veía desde 2017. La razón principal ha sido la regularización extraordinaria de inmigrantes, que ha cambiado las cifras de afiliación y desempleo en solo unas semanas.
La Seguridad Social sumó 92.327 afiliados de media en septiembre, un 0,41% más que en agosto. El inicio del curso escolar y la entrada de 63.500 nuevos trabajadores en educación empujaron este aumento. El sistema llegó a 22,44 millones de ocupados, tras ganar 739.888 afiliados en el último año, lo que supone un crecimiento del 3,4%. Si se mira el dato desestacionalizado, el alza fue aún mayor: 108.832 trabajadores más, y ya van 68 meses seguidos de subidas.
Por primera vez, el número de afiliados extranjeros superó los 3,6 millones en España, representando más del 16% del total de trabajadores.
El dato más destacado está en la afiliación extranjera. Por primera vez, la media de trabajadores de otros países pasó de 3,6 millones, tras sumar 84.220 personas en solo un mes y 547.637 en el último año. Los extranjeros ya son el 16,2% de todos los afiliados y aportaron más del 90% del empleo creado en septiembre. La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ha dicho que la regularización extraordinaria ha sido "pieza clave" en este avance.
El proceso de regularización, que empezó en abril, permitió que a 30 de septiembre hubiera 421.306 extranjeros regularizados dados de alta en la Seguridad Social, 83.389 más que a finales de agosto. Colombia y Venezuela concentran casi la mitad de estos nuevos afiliados, con 118.485 y 71.999 respectivamente. El 77,4% de los regularizados está en el Régimen General y un 5,4% figura como autónomo.
Este salto en la afiliación también ha impactado en las listas del paro. Al acabar septiembre, 56.476 personas desempleadas inscritas en el SEPE venían de la regularización, y más de la mitad llevaba menos de un mes inscrita. El paro total subió en 23.587 personas, hasta los 2.379.505 desempleados. Es el mayor aumento mensual para septiembre desde 2017, aunque el nivel sigue siendo el más bajo para este mes desde 2007.
Según datos de la Seguridad Social, el 77,4% de los inmigrantes regularizados se integraron en el Régimen General, mientras que solo el 5,4% optó por el régimen de autónomos, lo que refleja una rápida inserción en el empleo asalariado.
El repunte del paro se nota sobre todo en sectores con fuerte componente estacional, como los servicios, que suman 6.707 parados tras el fin de la temporada turística. Pero el mayor aumento es entre quienes buscan su primer empleo: 17.966 personas más, un 7,39%. Muchos son inmigrantes regularizados que aún no tienen derecho a prestación pero sí pueden inscribirse como demandantes de empleo, lo que infla las estadísticas.
La subida golpea sobre todo a los jóvenes. El paro entre menores de 25 años creció en 21.411 personas, un 12,77%, hasta 189.141. Nueve de cada diez nuevos parados en septiembre eran jóvenes. También subió el desempleo masculino en 13.939 personas y el femenino en 9.648, aunque el número de mujeres desempleadas es el más bajo para un septiembre desde 2008.
La llegada masiva de extranjeros está cambiando el mercado laboral español. Más de 3,6 millones de afiliados extranjeros ya son uno de cada seis trabajadores, y los regularizados rozan el medio millón. Todo esto ocurre en un contexto de mínimos históricos de desempleo para septiembre en los últimos 19 años, pese al repunte mensual.
El impacto de la regularización extraordinaria se ve tanto en la creación de empleo como en el aumento del paro registrado, sobre todo entre quienes entran por primera vez al mercado laboral. La foto de septiembre muestra un mercado en plena transformación. La llegada de nuevos trabajadores extranjeros impulsa el empleo pero también presiona las cifras de paro a corto plazo. Según los datos oficiales, la regularización explica el comportamiento atípico de este mes y todo indica que su efecto seguirá marcando la evolución del empleo en los próximos meses.
Mientras tanto, el país también ha vivido otros cambios, como las condiciones meteorológicas. Según reportó espanol.news, Madrid cerró septiembre con lluvias y temperaturas suaves. Así, el mercado laboral y el clima han hecho de septiembre un mes de transición y contrastes en España.
La regularización masiva de inmigrantes ha dejado una huella inmediata en el empleo y el paro, con cifras récord y movimientos inéditos en las estadísticas. El reto para el mercado laboral español será absorber este nuevo volumen de trabajadores y convertir el impulso puntual en estabilidad a medio plazo. Lo ocurrido en septiembre muestra que las decisiones administrativas pueden cambiar de raíz la foto laboral del país en solo unos meses y obliga a repensar cómo se mide y gestiona el empleo en una economía cada vez más diversa y dinámica.
Según datos de la agencia EFE, septiembre de 2026 ha sido el mejor de la serie histórica en creación de empleo, impulsado sobre todo por la regularización de inmigrantes.