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Récord de muertes por ébola en la República Democrática del Congo

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Récord de muertes por ébola en la República Democrática del Congo Español.News © espanol.news
Récord de muertes por ébola en la República Democrática del Congo © espanol.news

El último brote de ébola en la República Democrática del Congo ya ha dejado 2.325 fallecidos. La cifra supera el brote anterior y marca un nuevo máximo histórico. El avance rápido y la falta de tratamiento agravan la situación.

La República Democrática del Congo enfrenta el brote de ébola más mortífero de su historia, con 2.325 muertes confirmadas según el último informe del Instituto de Salud Pública del Congo. Esta cifra supera el récord anterior registrado entre 2018 y 2020, cuando se contabilizaron 2.299 víctimas mortales. El número total de casos confirmados ha alcanzado los 4.945, con 101 nuevos positivos detectados solo en las últimas 24 horas.

El brote, que comenzó a propagarse en enero pero fue declarado oficialmente en mayo, destaca no solo por su letalidad sino también por la velocidad de transmisión. En menos de tres meses desde la declaración oficial, el número de fallecidos superó los 2.000, una progresión mucho más rápida que la observada en crisis anteriores. La tasa de letalidad, que a principios de junio rondaba el 20%, ha escalado hasta el 46%, lo que implica que casi la mitad de los infectados confirmados no sobrevive.

La especie Bundibugyo del virus del ébola es la responsable de este brote. Actualmente, no existen vacunas ni tratamientos aprobados para esta variante, lo que complica la respuesta sanitaria y limita las opciones de contención. El brote es ya el decimoséptimo registrado en el país y, desde finales de julio, también el mayor en número de casos.

En comparación internacional, solo el brote de África Occidental entre 2014 y 2016, con más de 28.000 casos y 11.310 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona, ha sido más grave. Según la Organización Mundial de la Salud, en aquel episodio se tardaron casi cinco meses en alcanzar las 1.000 muertes, mientras que en el Congo la cifra de 2.000 se superó en menos de tres meses.

Especialistas en salud pública señalan que el aumento de la tasa de mortalidad no necesariamente indica una mayor agresividad del virus, sino que puede reflejar deficiencias en la detección temprana, la vigilancia epidemiológica y el acceso a la atención médica. El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, tanto vivas como fallecidas, y provoca síntomas como fiebre, vómitos, diarrea y, en casos graves, hemorragias internas y externas.

El contexto sanitario en la República Democrática del Congo es especialmente complejo debido a la falta de recursos y a la dificultad para implementar medidas de control efectivas en zonas de difícil acceso. La rápida propagación y la elevada letalidad del brote actual subrayan la necesidad de reforzar la vigilancia y la cooperación internacional. El ébola sigue siendo una amenaza significativa en regiones con sistemas de salud frágiles y sin acceso a tratamientos específicos.

Como referencia, el virus del ébola fue identificado por primera vez en 1976 y desde entonces ha causado múltiples brotes en África central y occidental. La variante Bundibugyo, detectada por primera vez en 2007, es menos conocida que otras cepas y presenta desafíos adicionales para la investigación y el desarrollo de vacunas. La experiencia reciente en el Congo pone de relieve la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante emergencias sanitarias de este tipo.

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