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Récord mundial: trasplantan riñón de cerdo y salvan a un paciente

Récord mundial: trasplantan riñón de cerdo y salvan a un paciente © espanol.news
Récord mundial: trasplantan riñón de cerdo y salvan a un paciente © espanol.news
Un paciente de 66 años sobrevivió 271 días con un riñón de cerdo modificado antes de recibir un trasplante humano. El caso marca un hito en la medicina y plantea nuevas opciones para quienes esperan órganos.

Un riñón de cerdo modificado genéticamente permitió a Tim Andrews, de 66 años, vivir 271 días sin necesidad de diálisis en el Hospital General de Massachusetts. El caso, publicado en la revista The Lancet, es el mayor tiempo documentado en que un órgano animal ha funcionado en una persona y abre una nueva posibilidad para quienes esperan un trasplante.

Durante esos nueve meses, Andrews no necesitó diálisis y pudo recibir después un riñón humano compatible, que sigue funcionando siete meses después de la intervención. Según el equipo médico, nunca antes se había logrado pasar de un órgano animal a uno humano en el mismo paciente. La primera operación fue el 25 de enero de 2025 y el trasplante de riñón humano se realizó en enero de 2026, según los datos publicados en The Lancet.

La empresa eGenesis ha informado que desde 2024 varios pacientes han recibido riñones de cerdo modificados en el mismo hospital, lo que indica el inicio de una nueva fase clínica y no solo un caso aislado.

La falta de órganos sigue siendo el principal obstáculo en los trasplantes. En 2025, más de 53.000 personas esperaban un órgano en la Unión Europea y más de 100.000 en Estados Unidos. La diálisis prolonga la vida, pero no reemplaza por completo la función renal y afecta la calidad de vida. Por eso, la opción de usar órganos animales como solución temporal empieza a cobrar fuerza.

El riñón trasplantado a Andrews fue desarrollado por la empresa estadounidense eGenesis, que realizó 69 modificaciones genéticas al cerdo donante. Estas alteraciones buscaban evitar el rechazo inmediato y reducir el riesgo de infecciones, además de añadir genes humanos para controlar inflamación y coagulación. El órgano funcionó desde el principio, produciendo hasta cinco litros de orina diarios y permitiendo que el paciente dejara la máquina de diálisis. Según los autores del estudio, la tecnología empleada en este caso supone un avance en la reducción del riesgo de rechazo y complicaciones inflamatorias, como se detalla en los materiales públicos de eGenesis.

Dos semanas después de la operación, el sistema inmunitario de Andrews inició un rechazo que los médicos lograron controlar con inmunosupresores. A los seis meses, una infección obligó a reducir la medicación y apareció una inflamación vascular que dañó el riñón de cerdo de forma irreversible. Tras 271 días, el órgano fue retirado.

Los expertos señalan que este caso ayuda a disipar uno de los mayores temores teóricos: que un riñón de cerdo pueda provocar una sensibilización inmunológica que impida un futuro trasplante humano. Las observaciones clínicas muestran que, en este paciente, el órgano porcino no dificultó la posterior recepción de un riñón humano, lo que refuerza el potencial del xenotrasplante como puente temporal.

Publicaciones y comentarios de investigadores

Lo más llamativo llegó después: Andrews pudo recibir un riñón humano compatible poco más de dos meses tras la extracción del órgano animal. El nuevo riñón funciona bien y no se han detectado reacciones inmunes derivadas del contacto previo con el órgano porcino. Esta experiencia sugiere que los xenotrasplantes podrían servir como puente para pacientes en espera de un donante humano, aunque los expertos insisten en que el método sigue siendo experimental. Según los comentarios de los investigadores citados en The Lancet, la posibilidad de usar órganos animales como solución temporal podría cambiar la forma de tratar a quienes esperan un trasplante.

El estudio, limitado a un solo paciente, deja varias preguntas abiertas. Los investigadores destacan la necesidad de entender mejor el papel de las células NK y los macrófagos en el rechazo de órganos animales, así como de mejorar los fármacos que protegen los vasos sanguíneos. Además, la modificación genética de los cerdos podría seguir avanzando para aumentar la seguridad y duración de estos trasplantes.

El caso de Tim Andrews recuerda otros intentos de xenotrasplante, como el de Edyth Parker en 1964, que vivió casi nueve meses con un riñón de chimpancé. Sin embargo, la tecnología actual, basada en edición genética avanzada como CRISPR, ha permitido superar barreras inmunológicas que antes parecían imposibles. El avance no solo tiene implicaciones médicas, sino que también reabre el debate sobre los límites éticos y prácticos de la medicina moderna, como ya ocurrió en otros ámbitos de la ciencia, según reportado antes en casos de innovación disruptiva.

España mantiene uno de los sistemas de trasplantes más avanzados del mundo, pero la demanda de órganos sigue superando la oferta. La Organización Nacional de Trasplantes observa estos desarrollos con atención, aunque recalca que el xenotrasplante aún está lejos de ser una solución generalizada. El caso de Boston muestra que la ciencia puede ofrecer alternativas reales para quienes no pueden esperar, pero también subraya la necesidad de cautela y de más investigación antes de considerar estos procedimientos como estándar. Cada avance exige rigor, transparencia y una evaluación constante de riesgos y beneficios.

Ricardo Rubio Español.News
Redacción de España

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio es periodista especializado en política, economía y asuntos sociales en España. Ha trabajado con Actualidad Hoy, InfoSur y Contexto Ibérico, cubriendo acontecimientos y tendencias relevantes.