Un nuevo robo de cable ha obligado a suspender toda la R3 de Rodalies. El incidente se suma a meses de problemas en la red ferroviaria catalana. Las autoridades buscan soluciones ante el aumento de estos delitos.
La red de Rodalies en Cataluña vuelve a quedar en evidencia tras un nuevo robo de cable que ha obligado a suspender por completo el servicio de la línea R3 este sábado. El corte afecta a miles de viajeros entre L’Hospitalet de Llobregat y Puigcerdà, en plena temporada de desplazamientos, y se suma a una larga cadena de incidencias que han marcado el sistema ferroviario catalán en los últimos meses.
Según Adif, la incidencia afecta al sistema de regulación del tráfico ferroviario, lo que ha hecho imposible mantener la circulación de trenes por motivos de seguridad. Aunque en un primer momento Renfe atribuyó el problema directamente al robo de cable, posteriormente matizó la información, pero la causa principal sigue siendo el sabotaje a la infraestructura.
La situación de la R3 es especialmente delicada. Desde octubre, la línea está sometida a obras que han fragmentado el servicio y obligado a los viajeros a combinar trayectos en autobús y tren. El tramo entre L’Hospitalet y La Garriga debía reabrirse en mayo, pero la caída de un muro de una fábrica cementera en Montcada en marzo retrasó los plazos. Adif y la empresa propietaria del muro mantienen un litigio sobre la responsabilidad del siniestro, mientras la reconstrucción se pospone y la reapertura total de la línea no se espera hasta enero de 2027, cuando finalicen los trabajos de desdoblamiento entre Parets y La Garriga.
El corte de la R3 se produce en un contexto de crisis ferroviaria que comenzó tras el accidente de Gelida en enero, que obligó a interrumpir servicios y a realizar obras de emergencia en taludes y túneles. Desde entonces, la reapertura de tramos ha sido intermitente y marcada por nuevos incidentes, como la caída de árboles sobre la catenaria o la aparición de objetos en la vía. En julio, solo algunos trayectos entre Puigcerdà y Vic han funcionado con cierta regularidad.
Mientras tanto, la R2 Nord sigue parcialmente cerrada tras el socavón detectado en las obras de soterramiento en Moncada. La consejera de Territori, Sílvia Paneque, ha señalado que esperan reanudar la circulación la próxima semana, una vez Adif confirme la seguridad de la infraestructura. Se prevén marchas blancas antes de restablecer el servicio con pasajeros.
Ante la suspensión de la R3, se ha habilitado un servicio alternativo de autobuses entre Fabra i Puig (Barcelona) y Puigcerdà (Girona). Los viajeros entre L’Hospitalet y Fabra i Puig pueden utilizar la línea R4. La mitad de los robos de cable en España se concentran actualmente en Cataluña, lo que provoca cortes prolongados y afecta a miles de usuarios. El Govern ha anunciado que, junto a la actuación de los Mossos d’Esquadra, se impulsarán medidas para endurecer las penas por el robo de cable y otros elementos ferroviarios.
La crisis de Rodalies no es nueva. Como se detalla en un reciente análisis sobre los retrasos y la falta de puntualidad en la red catalana, la normalidad sigue lejos de alcanzarse y la demanda de viajeros aún no se ha recuperado tras el accidente de Gelida.
En el contexto nacional, los robos de cable han crecido en los últimos años, afectando especialmente a infraestructuras críticas como las ferroviarias. Cataluña lidera este tipo de incidentes, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar la vigilancia y a plantear cambios legislativos. La combinación de obras, litigios y sabotajes mantiene a miles de usuarios en una situación de incertidumbre, mientras la recuperación del servicio pleno en Rodalies sigue sin fecha clara.