La política española está al límite. Junts amenaza con votar en contra de los decretos de vivienda del Gobierno. En el PSOE y en varios ministerios, muchos creen que si Junts mantiene el rechazo, Pedro Sánchez tendrá que adelantar elecciones. La fecha que más suena entre los socialistas es el 29 de noviembre. Pero todo depende de lo que pase en el Congreso y en la calle en los próximos días.
En La Moncloa intentan frenar la presión y evitar que el debate interno se convierta en una crisis abierta. Fuentes del Gobierno aseguran que no hay gabinete de crisis y que, por ahora, no se da por terminada la legislatura. Aun así, la idea de elecciones anticipadas gana fuerza entre los cuadros socialistas. Ven el bloqueo de los decretos como una oportunidad para marcar el ritmo y culpar a las derechas del fracaso de las medidas de vivienda.
Tras el desalojo de Maricarmen Abascal, decenas de miles de personas salieron a las calles de Madrid y se instaló un campamento de protesta en la Puerta del Sol.
El malestar con Junts es claro entre los líderes territoriales y la ejecutiva del PSOE. Creen que los neoconvergentes no han sido generosos en toda la legislatura, pese al coste político que supuso para los socialistas la ley de amnistía. Esperan que Junts, PP y Vox tumben en el Congreso los dos reales decretos ley de vivienda aprobados esta semana. Estos decretos buscan reforzar la protección frente a los desahucios y prorrogar los contratos de alquiler.
Antes del debate en el Congreso, la dirección federal del PSOE y los barones territoriales ya discutían si lo mejor sería convocar elecciones de inmediato o esperar a ver la respuesta ciudadana en las protestas previstas para el fin de semana. Si la movilización es fuerte, Sánchez podría anunciar la convocatoria el lunes, antes de la ejecutiva del partido.
El Gobierno de España prepara un paquete urgente de medidas de vivienda, incluyendo la prórroga de la protección para inquilinos vulnerables y la extensión de contratos de alquiler, mientras la presión social y la falta de mayoría parlamentaria complican su aprobación.
El caso de Maricarmen Abascal y la acampada en la Puerta del Sol han puesto la vivienda en el centro del debate público. Para varios líderes socialistas, este contexto permitiría ir a las urnas con la vivienda como eje de campaña, dejando atrás la crisis de Ceuta que hasta hace poco dominaba la agenda.
Sánchez llegó al Congreso con varios ministros y fue recibido con aplausos por la bancada socialista. No hizo declaraciones. El portavoz socialista Patxi López dijo que el debate sobre los decretos servirá para retratar a todos los partidos y mostrar quién defiende los derechos y quién está con los fondos buitre. Desde el PSC, José Zaragoza criticó a Junts por no defender los intereses de los catalanes.
Entre los diputados socialistas, la sensación es que, aunque la situación es difícil, el adelanto electoral podría mejorar las expectativas del partido. Hace dos semanas estaban atrapados en la crisis de Ceuta. Ahora creen que el PSOE tiene la iniciativa y puede aprovechar el malestar social por la falta de apoyo a las medidas de vivienda.
El círculo de Sánchez da por hecho que, si no hay cambios de última hora, España irá a elecciones antes de fin de año. El presidente, según su entorno, observa si la presión social logra que Junts cambie de postura. Mientras tanto, la incertidumbre sigue y la decisión final dependerá de lo que ocurra en el Congreso y en la calle.
Este pulso parlamentario llega en un momento de tensión política y social, con la vivienda como principal campo de batalla. Como ya se informó anteriormente, el rechazo de Junts ha dejado en el aire el futuro de los decretos y ha aumentado la presión sobre el Gobierno. La estrategia del PSOE es convertir la vivienda en el eje de la próxima cita electoral si se confirma el bloqueo en el Congreso.
La situación muestra la fragilidad de la mayoría parlamentaria y lo difícil que es sacar adelante medidas clave sin el apoyo de socios como Junts. El PSOE quiere aprovechar el contexto social y político para presentarse como el partido que defiende los derechos ciudadanos frente a la oposición de las derechas. Si hay elecciones, el resultado dependerá de la capacidad del Gobierno para movilizar a su electorado y convencer a la opinión pública de que la responsabilidad del bloqueo es de sus rivales parlamentarios. Ahora mismo, la vivienda es el tema central de la política española y el desenlace de este pulso marcará el rumbo del país en los próximos meses.
Pedro Sánchez ha dicho en público que la protección de los inquilinos vulnerables "no es una cuestión de ideología, sino de humanidad", en línea con la postura oficial recogida por Agencia EFE.