Pedro Sánchez detalló ante la OTAN el aumento del gasto militar español. Trump, tras escucharle, modificó su discurso y valoró el esfuerzo. El Gobierno descarta nuevos compromisos más allá del 2,1% del PIB.
El presidente Pedro Sánchez consiguió un giro inesperado en la cumbre de la OTAN tras exponer el incremento del gasto en defensa de España. Durante la sesión plenaria, Sánchez explicó que el país ya cumple con el objetivo del 2% del PIB y anunció la participación española en una misión de la Alianza en Finlandia para reforzar la protección del Ártico. Esta intervención, según fuentes gubernamentales, fue clave para que Donald Trump, que había iniciado la cumbre con críticas severas hacia los socios europeos y especialmente hacia España, cambiara radicalmente su tono.
Trump, conocido por sus cambios de opinión, había calificado previamente a España como un “socio terrible” y amenazado con romper relaciones comerciales. Sin embargo, tras escuchar las explicaciones de Sánchez y el reconocimiento de otros líderes, como el turco Recep Tayyip Erdogan, por el despliegue de baterías Patriot españolas en Turquía, el mandatario estadounidense suavizó su postura. En su intervención final, Trump destacó el “amor” percibido en la sala y se mostró satisfecho con el compromiso español.
Fuentes del Gobierno insisten en que no se han asumido nuevos compromisos de gasto más allá del 2,1% del PIB ya anunciado públicamente. Sánchez subrayó que España ha multiplicado por cinco el crecimiento de la inversión en defensa respecto al PIB y que el 44% de los 35.500 millones destinados al sector se invierten en nuevo equipamiento, muy por encima de la media de la OTAN. Además, varios países, especialmente Turquía, agradecieron la presencia militar española en zonas estratégicas.
El Ejecutivo español resta importancia a las declaraciones públicas y a los cambios de humor de Trump, convencido de que las amenazas de represalias comerciales no tendrán recorrido, ya que los acuerdos se negocian a nivel de la Unión Europea y no bilateralmente. El Gobierno reitera que no habrá incrementos adicionales en el gasto militar, descartando de plano cualquier subida al 5% del PIB, y mantiene el límite en el 2,1% mientras Sánchez permanezca en La Moncloa.
La versión española sobre el cambio de actitud de Trump fue respaldada también por el canciller alemán Friedrich Merz, quien señaló que el presidente estadounidense aceptó las explicaciones de Sánchez durante la sesión plenaria. Merz destacó que el esfuerzo español para alcanzar los objetivos pactados en La Haya fue recibido con aprobación por parte de Trump.
Este episodio recuerda la reciente tensión en la relación entre Estados Unidos y España en el marco de la OTAN, cuando Trump llegó a amenazar con suspender el comercio bilateral, como se analizó en un reportaje anterior sobre las advertencias comerciales de Trump. Sin embargo, la dinámica de la cumbre ha mostrado que la posición española se mantiene firme y que los cambios de postura del presidente estadounidense no han alterado los compromisos ya asumidos.
En el contexto actual, España se consolida como uno de los países de la OTAN que más ha incrementado su inversión en defensa en los últimos años. El despliegue de recursos en misiones internacionales y la apuesta por equipamiento moderno refuerzan su papel en la Alianza. La política comercial de la Unión Europea limita la capacidad de cualquier país miembro para negociar acuerdos bilaterales, lo que reduce el alcance de posibles represalias individuales. El seguimiento de la evolución de la relación entre España y Estados Unidos en el seno de la OTAN será clave para anticipar futuros movimientos en materia de defensa y cooperación internacional.