La planta de Ercros en Flix será reconvertida en un centro de datos de inteligencia artificial. Submer invertirá 1.000 millones de euros y prevé crear 150 empleos cualificados. El proyecto arranca en 2027.
La tecnológica catalana Submer Group ha anunciado una inversión de 1.000 millones de euros para transformar la antigua planta química de Ercros en Flix (Tarragona) en un centro de procesamiento de datos especializado en inteligencia artificial. El proyecto, que prevé la creación de 150 empleos de alta cualificación, supone un paso clave en la estrategia de la Generalitat para posicionar Tarragona como polo digital.
La iniciativa fue presentada este sábado por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, quien destacó que la nueva instalación, junto a la posible llegada de una gigafactoría europea, situará a la comarca de la Ribera d’Ebre como referente en tecnologías de la información y la comunicación. Illa subrayó que la planta no solo aportará empleo, sino que contribuirá a reindustrializar una zona afectada por el cierre de empresas y la futura desconexión de las centrales nucleares.
El desarrollo y la gestión del centro correrán a cargo de Rubix Data Centers, filial de Submer. La compañía, que comenzó su actividad mejorando sistemas de refrigeración para centros de datos, amplía así su presencia en el sector. Según su cofundador Pol Valls, Flix ofrece el entorno industrial, la energía y la tradición de ingeniería necesarios para un proyecto de esta envergadura.
La planta de Ercros, cerrada desde 2023 tras un proceso de reindustrialización iniciado en 2015, fue adquirida en marzo por el grupo portugués Bondalti. La reconversión de estas instalaciones ha contado con la implicación de administraciones locales, autonómicas y estatales, y se presenta como ejemplo del modelo de colaboración público-privada que defiende el Govern.
El centro de datos ocupará unos 13.000 metros cuadrados y dispondrá de una potencia eléctrica instalada de entre 85 y 90 MW, un factor crítico para este tipo de infraestructuras. Illa remarcó la escasez de emplazamientos con estas características y la ventaja competitiva que supone el coste energético en España, impulsado por las renovables.
El presidente catalán insistió en que la llegada de la gigafactoría europea, de confirmarse, no supondrá competencia sino sinergia para la comarca. La inversión prevista para esa infraestructura asciende a 5.000 millones de euros. Illa vinculó ambos proyectos con la presencia del Barcelona Supercomputing Center, como parte de un plan de largo recorrido para la región.
En el contexto español, la transformación de la planta de Flix refleja la tendencia de reconversión industrial hacia sectores tecnológicos y de alto valor añadido. Los centros de datos se han convertido en infraestructuras estratégicas para la economía digital, especialmente ante el auge de la inteligencia artificial y la demanda de servicios en la nube. España, por su ubicación y costes energéticos, ha visto crecer el interés de inversores internacionales en este tipo de proyectos. Según datos del sector, la disponibilidad de energía y suelo industrial es uno de los principales retos para nuevas instalaciones. Además, la colaboración entre administraciones y empresas privadas se considera clave para atraer inversiones y generar empleo cualificado en zonas afectadas por la desindustrialización.