Gorro había vuelto a Y ahora Sonsoles el 21 de septiembre, después de varios meses de ausencia. Apenas unas semanas más tarde, el 8 de octubre, tuvo que dejar el programa tras sufrir vómitos y desmayarse en dos ocasiones.
Uno de los desmayos ocurrió durante la emisión en directo, aunque no apareció en pantalla. Según informó Diez Minutos, una ambulancia acudió a las instalaciones de Antena 3. Tras recibir una primera atención, Gorro fue trasladada a la Clínica Ruber de Madrid, donde permaneció más de tres horas y media.
Al regresar al programa, la colaboradora contó que llevaba desde marzo sometiéndose a pruebas médicas. En julio decidió parar porque no se encontraba bien. También explicó que durante el verano tuvo numerosas consultas médicas y pasó por una intervención quirúrgica, pero no precisó de qué tipo.
En su regreso, recogido por 20minutos, Gorro dijo que no quería revelar el diagnóstico para proteger a sus hijos, Shaila y Antonio. «No tengo la obligación de contar nada», afirmó. Añadió que ellos ya lo habían pasado mal y no dio detalles sobre la dolencia ni las pruebas.
Gorro explicó que quería evitar más preocupación a sus hijos y que no tenía por qué compartir aspectos de su vida personal. No ha comunicado un diagnóstico.
La cobertura sobre figuras de la televisión también ha recogido asuntos profesionales, como la resolución sobre Intxaurrondo. En el caso de Gorro, ella ha mantenido en privado la información sobre su salud.
Días después del episodio, Gorro acudió a la celebración del 11.º cumpleaños de su hija Shaila y compartió imágenes del festejo en redes sociales. La asistencia fue relatada por 20minutos y Diario de Sevilla.