Español deriva 12 días sin motor ni comunicación: rescatado frente a Argelia. Un jubilado de Valencia pasó 12 días en alta mar sin motor, comunicación ni comida. Lo daban por desaparecido, pero fue rescatado frente a las costas de Argelia. La historia de su supervivencia y rescate, en nuestro reportaje.
En enero de 2026, Aureliano Méndez, de 69 años, se convirtió en el protagonista de una de las historias marítimas más dramáticas de los últimos años. Su velero de 10 metros, el «Almirante», zarpó del puerto de Gandía rumbo a Guardamar del Segura, pero fue sorprendido por una poderosa tormenta, perdió el control y quedó a la deriva en mar abierto sin motor, radio ni GPS. Según EL PAÍS, el hombre pasó 12 días en el mar Mediterráneo, prácticamente sin comida ni agua, y solo fue rescatado gracias a una casualidad.
Tormenta y pérdida de comunicación
El viaje comenzó el 15 de enero, cuando Méndez decidió trasladar la embarcación para ahorrar en costos de amarre. A las pocas horas lo sorprendió la tormenta «Harry», la más fuerte en la región en 15 años, con olas de hasta seis metros y vientos de hasta 130 km/h. El motor y la radio fallaron, el teléfono móvil se descargó rápidamente y los instrumentos de navegación no funcionaban. El único intento de contactar con el servicio 112 terminó en una llamada interrumpida: las coordenadas quedaron incompletas y la búsqueda fue infructuosa. Tras una semana, los equipos de rescate admitieron que prácticamente no había posibilidades de encontrar la embarcación.
Días al límite
Durante 12 días, Mendes luchó por su vida. Intentaba mantener el velero a flote, soportaba el embate de las olas, dormía atándose a la litera y racionaba las últimas reservas de agua y comida. En un momento dado, tras decidir erróneamente que el depósito de agua estaba dañado, arrojó su contenido por la borda, quedándose solo con algunas botellas. Los intentos de llamar la atención de los barcos que pasaban usando bengalas de señalización casi provocan un incendio a bordo. Según Mendes, incluso llegó a considerar la opción de lanzarse al mar si la embarcación comenzaba a hundirse, para evitar morir dentro de la cabina.
Rescate cerca de Argelia
El 28 de enero, cuando la esperanza casi se había desvanecido, fue avistado por un grupo de patrulla aérea de Frontex que vigilaba la zona frente a la costa de Argelia. La señal de socorro fue transmitida al buque mercante Thor Confidence, con bandera de Singapur, que se acercó al velero a la deriva y rescató a Mendes. La operación duró varias horas: el hombre estaba exhausto y subir a bordo requirió un esfuerzo extremo. El velero quedó en el mar: el intento de remolque fracasó y la embarcación fue dejada a merced de las olas.
Contexto y consecuencias
La historia de Méndez se convirtió en una de las pocas que terminó de forma favorable en medio de trágicos sucesos en el Mediterráneo. Solo en enero, en la región se registraron decenas de muertes relacionadas con rutas migratorias y tormentas. Por ejemplo, recientemente se encontraron los cuerpos de tres personas en la costa de Alicante, lo que provocó un nuevo debate sobre la seguridad en el mar y el trabajo de los servicios de rescate; puede conocer más detalles en el reportaje sobre el hallazgo de cuerpos en la costa de Alicante.
Tras regresar a España, Méndez no se convirtió en una figura pública, a pesar de lo excepcional de su experiencia. Según sus palabras, ya piensa en un nuevo viaje marítimo: esta vez sueña con cruzar el Atlántico y llegar a Cabo Verde, pero ahora no en solitario. Su caso volvió a recordar los riesgos de las travesías marítimas en solitario y la importancia de la preparación técnica de las embarcaciones, especialmente ante condiciones meteorológicas impredecibles.