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Un joven transforma 50 gallinas en una granja de éxito

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

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Un joven transforma 50 gallinas en una granja de éxito

Javier José Vázquez Zayas, con solo 20 años, ha levantado en Corozal una granja de gallinas camperas que ya produce 1.200 huevos diarios. Su modelo prioriza el bienestar animal y la calidad, enfrentando la dura competencia del sector.

Javier José Vázquez Zayas tenía 19 años cuando decidió invertir sus ahorros en 50 gallinas ponedoras. Hoy, apenas un año después, gestiona JN Farm, una explotación avícola en el barrio Maná de Corozal con cerca de 1.400 aves y una producción diaria de 1.200 huevos. Su apuesta es clara: criar gallinas en libertad y vender huevos de calidad directamente a los hogares, priorizando el bienestar animal frente a los modelos intensivos.

La relación de Javier José con el campo viene de familia. Desde niño colaboraba en la finca de sus padres, dedicada al cilantrillo, y aprendió el valor del trabajo agrícola. Sin embargo, buscaba un proyecto propio. La idea de criar gallinas surgió tras una conversación con su padre, quien le sugirió probar suerte en la avicultura. Así nació JN Farm, cuyo nombre rinde homenaje a sus padres, José y Nancy.

El crecimiento fue rápido. Tras instalar las primeras gallinas en un cobertizo familiar, Javier José amplió el rebaño y trasladó la actividad a una finca más grande. Cada mañana, a las seis, abre las puertas para que las aves salgan al exterior, donde pueden pastar, escarbar y moverse con libertad. “Gallinas felices, huevos de calidad”, resume el joven, convencido de que el bienestar animal es la clave para diferenciarse en un mercado saturado de productos baratos y de origen incierto.

El modelo de producción campero permite a las aves desarrollar comportamientos naturales, como baños de polvo y búsqueda de alimento en el suelo, lo que repercute en la calidad del huevo. Javier José reconoce que la competencia es feroz, sobre todo por la entrada de huevos importados a precios muy bajos. “No ha sido fácil. Pero seguimos luchando”, afirma. El traslado de las aves a las nuevas instalaciones no estuvo exento de dificultades: la falta de costumbre a la oscuridad provocó la muerte de una decena de gallinas, un golpe que no le hizo abandonar.

El esfuerzo ha supuesto también renuncias personales. Javier José dejó el ciclismo competitivo para dedicarse por completo a la granja y, en ocasiones, sacrifica tiempo familiar para atender a los animales. Sin embargo, mantiene intacta la motivación: “Ese niño que soñó con un negocio ya está aquí y no me puedo quitar porque esté cansado o no esté vendiendo”.

Actualmente, trabaja para dar mayor visibilidad a la marca, ampliar la venta directa y establecer un punto de venta ambulante en Naranjito. Su objetivo es consolidar el proyecto y diversificar la actividad agrícola. El caso de Javier José recuerda a otras historias de jóvenes que logran abrirse camino en sectores difíciles, como la de un transportista que consiguió comprar su vivienda antes de los 30 años tras años de esfuerzo y ahorro, según se relata en este reportaje sobre emancipación juvenil.

El auge de pequeños productores que apuestan por modelos sostenibles y de proximidad responde a una demanda creciente de consumidores que valoran la trazabilidad y la calidad. Aunque el camino es exigente y la competencia internacional presiona los márgenes, iniciativas como la de JN Farm muestran que es posible abrirse paso con trabajo, diferenciación y una visión clara del producto.

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