Ruta de senderismo única en Cataluña: bosques de pinos, desfiladeros y una sorprendente cueva en forma de corazón cerca de Barcelona. A solo 45 minutos de Barcelona se encuentra una ruta pintoresca con una singular maravilla geológica: una cueva con forma de corazón. Descubre cómo encontrar este tesoro escondido en el parque natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
En Cataluña, a solo media hora de la bulliciosa Barcelona, existe una ruta de senderismo que atrae cada vez a más amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre. Su principal atractivo es una formación geológica conocida como la «cueva corazón» (cueva corazón), que se ha hecho popular gracias a las redes sociales. A pesar de su creciente fama, este lugar no aparece en los mapas oficiales ni cuenta con señalización, lo que convierte la visita en una pequeña aventura.
El acceso a este atractivo natural atraviesa el parque de Sant Llorenç del Munt i l'Obac. La propia cueva es una cavidad cuyo acceso, formado durante siglos por la erosión, el viento y el agua, presenta una forma de corazón perfectamente reconocible. Es una creación completamente natural, intacta por la mano humana. El contraste entre la roca rojiza y la luz que se filtra al interior crea una imagen única, muy apreciada por fotógrafos y viajeros.
La ruta tiene una dificultad media y recorre paisajes característicos de este macizo montañoso: crestas erosionadas, zonas rocosas, densos pinares y gargantas de roca conglomerada. Se recomienda a los excursionistas contar con una condición física mínima y llevar calzado adecuado para senderismo. El itinerario más popular parte del collado Coll d'Estenalles, uno de los principales accesos al parque. En el camino también se pueden descubrir otras cuevas, como la de Mura (cova de Mura) o la del Manel (cova del Manel).
El Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac obtuvo su estatus de protección en 1987 y está gestionado por la Diputación de Barcelona. Su territorio abarca once municipios en las comarcas de Vallès Occidental y Bages. Los puntos más altos son la montaña de La Mola, con 1104 metros de altitud y un antiguo monasterio románico en la cima, y el pico Montcau, con 1056 metros, desde donde se disfrutan vistas panorámicas de los alrededores.
Además de su diversidad geológica, el parque destaca por su rica flora y fauna. Alberga encinares, pinares, boj y, en primavera, florecen diversas especies de orquídeas. En sus bosques es posible avistar jabalíes, corzos y aves rapaces, como el águila calzada.
Se puede llegar al parque desde Barcelona en coche en aproximadamente 45 minutos. El camino más directo es por la carretera C-58 hacia Terrassa y luego por la BV-1221 hasta el Coll d'Estenalles. Otra opción es tomar la autopista AP-7 en dirección a Sabadell y salir por Matadepera. Esta ruta no solo invita a dar un paseo, sino que permite descubrir una de las maravillas naturales más fotogénicas y sorprendentes de Cataluña.