Científicos españoles crean boyas eléctricas contra medusas y accidentes en instalaciones. En España se ha desarrollado un sistema capaz de detener medusas mediante ondas electromagnéticas. La innovación ya está patentada y puede proteger no solo playas, sino también instalaciones industriales de accidentes.
En España se ha presentado una nueva patente que podría cambiar el enfoque de la protección de playas y zonas industriales ante la invasión de medusas. Investigadores de la Universidad de Alicante y la Universidad Politécnica de Valencia han desarrollado un sistema que, mediante ondas electromagnéticas, detiene el movimiento de las medusas sin dañar el medio ambiente.
La tecnología se basa en la instalación de generadores de frecuencia especiales y bobinas en boyas que se colocan en el agua. Cuando se detectan concentraciones de medusas, el dispositivo se activa y actúa sobre ellas con impulsos electromagnéticos. Como resultado, las medusas descienden al fondo marino o ascienden a la superficie, lo que permite evitar que lleguen a las playas o ingresen a los sistemas de captación de instalaciones industriales.
Según uno de los autores del proyecto, el profesor César Bordehore de la Universidad de Alicante, el sistema puede utilizarse no solo para proteger las zonas de baño, sino también para prevenir accidentes en instalaciones que usan agua de mar, como desalinizadoras, centrales térmicas y nucleares. En 2006, como recordó el científico, el portaaviones estadounidense USS Ronald Reagan se vio obligado a detener su reactor de emergencia debido a la obstrucción del sistema de refrigeración por 800 kilos de medusas. Incidentes similares se han registrado también en instalaciones en Francia, Suecia, Escocia y Chile.
Las pruebas del dispositivo se realizaron en condiciones controladas con diferentes tipos de medusas. Los desarrolladores señalan que la tecnología no daña ni a las propias medusas ni a otros habitantes marinos, y tampoco deja residuos contaminantes. A diferencia de las barreras físicas, las electroboyas no molestan a otras especies ni alteran el ecosistema.
El sistema ya está patentado y la Universidad de Alicante, a través de su oficina de transferencia tecnológica, ha propuesto a empresas iniciar la producción comercial del dispositivo bajo supervisión científica. En caso de implantación masiva, estas boyas podrían convertirse en el estándar para la protección de playas y de instalaciones estratégicas en todo el Mediterráneo.
Para referencia: en los últimos años, las invasiones de medusas se han vuelto cada vez más frecuentes en la costa española, lo que ha provocado cierres temporales de playas y pérdidas para el sector turístico. Las medusas pueden causar dolorosas quemaduras y reacciones alérgicas, y su acumulación masiva puede suponer una amenaza para infraestructuras que utilizan agua de mar. La nueva tecnología puede reducir estos riesgos sin perjudicar ni al medio ambiente ni a los bañistas.