El 18 de septiembre de 2026, Venus será el punto más brillante del cielo occidental al atardecer. Según la NASA, ese día alcanzará su máximo brillo, visible incluso en ciudades, siempre que el horizonte oeste esté despejado. Los cálculos astronómicos, confirmados por la NASA y recogidos por medios como USA Today, sitúan la magnitud de Venus en torno a −4,8, lo que lo convierte en el objeto más luminoso del firmamento después del Sol y la Luna.
Para ver Venus no hace falta telescopio ni prismáticos. Su luz supera la de cualquier estrella cercana y se distingue fácilmente poco después de la puesta de sol. Eso sí, conviene buscar un lugar sin edificios ni montañas que tapen el horizonte. La contaminación lumínica de las ciudades afecta menos a Venus que a otros astros menos brillantes, así que será visible incluso en grandes urbes españolas.
El siguiente pico de brillo de Venus tras septiembre de 2026 no ocurrirá en el cielo vespertino hasta abril de 2028, aunque habrá un máximo matutino el 29 de noviembre de 2026.
Entre el 14 y el 20 de septiembre, la Luna servirá de referencia para localizar otras estrellas y constelaciones como Antares y la Tetera de Sagitario. Si el cielo está lo bastante oscuro y sin nubes, también se podrá ver la zona central de la Vía Láctea. El Ministerio de Ciencia e Innovación de España recomienda aprovechar estos días para la observación astronómica, ya que la Luna creciente facilita encontrar planetas y constelaciones.
El calendario astronómico de septiembre trae más citas. Ocho días después del máximo de Venus, el 26 de septiembre, la Luna de la Cosecha saldrá por el este tras la puesta de sol y aparecerá cerca de Saturno. Saturno podrá verse a simple vista si el cielo lo permite. Neptuno, mucho más débil, solo será visible con prismáticos o telescopio, ya que su magnitud es 8. La "Luna de la Cosecha" es el plenilunio más próximo al equinoccio de otoño, que en 2026 será el 22 de septiembre.
La cercanía visual de la Luna, Saturno y Neptuno es solo aparente desde la Tierra. La NASA recuerda que para ver Neptuno hace falta un cielo oscuro y ayuda óptica, ya que no se ve a simple vista.
El efecto de la Luna de la Cosecha consiste en que, durante varios días alrededor del equinoccio de septiembre, la hora de salida de la Luna varía muy poco de una noche a otra, facilitando el trabajo agrícola tradicionalmente en España y otros países del hemisferio norte.
El 22 de septiembre marca el equinoccio, inicio del otoño en el hemisferio norte y de la primavera en el sur. Desde ese día, las horas de luz empiezan a disminuir en España, aunque este cambio no está relacionado directamente con los encuentros visuales entre planetas y la Luna. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica cada año las fechas oficiales de los cambios de estación y los horarios de luz para todo el país.
Para quienes quieran observar estos fenómenos, la NASA recomienda consultar la previsión meteorológica local y buscar un lugar con horizonte despejado. Las horas exactas de visibilidad pueden variar según la ubicación, así que conviene planificar con antelación. Más detalles sobre los eventos astronómicos pueden consultarse en la sección de ciencia de El País.
La guía completa de eventos astronómicos para septiembre de 2026 está disponible en la web oficial de NASA Science. Según la información publicada, este mes ofrece una oportunidad poco habitual para disfrutar del cielo sin esperar a un eclipse o a fenómenos raros.
Estos eventos no solo interesan a la ciencia. Permiten reconectar con el entorno natural y observar, desde cualquier punto de España, espectáculos celestes que durante siglos han marcado calendarios y tradiciones. En un momento en que la rutina diaria deja poco espacio para la contemplación, septiembre de 2026 invita a mirar al cielo y recordar lo que ocurre fuera de la vida cotidiana.