El Papa León XIV elige una iglesia modesta en Barcelona para reunirse con los vulnerables. El Papa León XIV visitará la iglesia de Sant Agustí en Barcelona y la prisión de Can Brians. El eje central del programa será el encuentro con organizaciones que ayudan a personas vulnerables. Para la parroquia, este evento ha supuesto un reconocimiento inesperado.
Barcelona se prepara para un evento poco común: el Papa León XIV celebrará dos encuentros clave con los colectivos más vulnerables de la ciudad. La tarde del 10 de junio, el pontífice visitará la iglesia de Sant Agustí en el barrio del Raval, donde se reunirán representantes de unas 80 organizaciones sociales. Esa misma mañana, acudirá a la prisión de Can Brians para escuchar personalmente las historias de los presos.
El rector de Sant Agustí, el padre Faustin John Mlelwa, no esconde el cansancio por los preparativos, pero califica la visita del Papa como un “privilegio” para su modesta parroquia, que rara vez está en el centro de atención. Según él, León XIV ya ha estado entre ellos: se conocieron por primera vez en Tanzania en 2003, cuando el futuro Papa era prior de la orden de los agustinos, y luego en Perú en 2014. Ahora, Faustin se prepara para recibir personalmente al pontífice en la puerta de la iglesia y acompañarlo durante el encuentro con quienes trabajan con la pobreza.
Durante la visita, el Papa escuchará a representantes de tres organizaciones: Cáritas Diocesana de Barcelona, Obinso y la orden religiosa Adoratrices. Una parte especial del programa será la lectura de una carta de Renzo, un niño de seis años que hablará sobre las dificultades de su familia. En la prisión de Can Brians, el pontífice se reunirá con dos internos para conocer sus historias.
La elección de Sant Agustí no es casual. Como explica el coordinador del encuentro, el padre Joan Costa, son los agustinos quienes gestionan esta parroquia y el propio Papa pertenece a esta orden. Además, junto a la iglesia funciona un comedor gestionado por las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa, que alimenta a diario a cientos de personas necesitadas. El Raval es uno de los barrios de Barcelona con mayor número de iniciativas sociales, lo que ha sido otro de los motivos de la visita.
Según Javier Agramunt, subdirector de Obinso, para una organización pequeña recibir una invitación para reunirse con el Papa es un reconocimiento importante a su labor con personas que sufren adicciones y trastornos mentales. El director de Cáritas, Eduard Sala, destaca que León XIV continúa la tradición humanista de la Iglesia y pone el foco en los derechos humanos. Entre los invitados también hay organizaciones laicas como Arrels, que ayuda a personas sin hogar. Su directora, Bea Fernández, considera que la visita del Papa no es solo un gesto de apoyo, sino también un llamado a la protección de los colectivos vulnerables.
Paralelamente a los preparativos para la visita, las parroquias de Barcelona están difundiendo una 'catequesis' especial sobre el viaje apostólico, y en la iglesia Mare de Déu de la Medalla Miraculosa comentan la gran expectación en torno a las invitaciones para los actos con el pontífice. Este año, León XIV también inaugurará y bendecirá la nueva torre de Jesucristo en el templo de la Sagrada Familia.
Las autoridades municipales ya han advertido sobre importantes restricciones de tráfico y cambios en el transporte público durante la visita. Más detalles sobre cortes y medidas de transporte pueden consultarse en el material sobre las restricciones de transporte en Barcelona y Madrid por la visita del Papa.
A modo de referencia: la orden de los agustinos es una de las más antiguas de la Iglesia católica, y Sant Agustí es una iglesia histórica en el centro de Barcelona, conocida por su labor social. En los últimos años, el barrio del Raval se ha convertido en símbolo de multiculturalidad y apoyo social en la ciudad. La visita del Papa podría aumentar la atención sobre los problemas de pobreza e integración en la metrópoli.