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Zapatero reportó a Moncloa tras negociar con Junts en Suiza

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Zapatero reportó a Moncloa tras negociar con Junts en Suiza Español.News
Zapatero reportó a Moncloa tras negociar con Junts en Suiza

Las agendas de Zapatero revelan su papel en las negociaciones con Junts. Informaba al presidente tras cada encuentro en Suiza. El proceso incluyó mediadores y exigencias sobre Cataluña y la amnistía.

Las agendas y mensajes de José Luis Rodríguez Zapatero han sacado a la luz el alcance de su implicación en las negociaciones entre el Gobierno y Junts per Catalunya desde 2023. Según la documentación intervenida por la Udef y consultada por EL MUNDO, el ex presidente socialista mantuvo una interlocución directa con la cúpula de Junts, realizando varios viajes a Suiza para encuentros con mediadores internacionales y representantes del partido de Carles Puigdemont.

Estos desplazamientos, que comenzaron en otoño de 2023 y se repitieron durante 2024 y 2025, no solo incluyeron reuniones discretas en Zúrich, sino también posteriores encuentros en Moncloa donde Zapatero informaba al "Pdte." sobre el estado de las conversaciones. En estos informes, se detallaban las exigencias de Junts, como el retorno inmediato de Puigdemont, el reconocimiento de Cataluña como nación y la denuncia de una supuesta estrategia de lawfare contra sus líderes.

La agenda personal de Zapatero también refleja la coordinación con Santos Cerdán, entonces secretario de Organización del PSOE, y con el ministro de Justicia, Félix Bolaños. En enero de 2024 ya aparecen cenas y desplazamientos conjuntos a Suiza, mientras que en abril de 2025 se documenta una reunión clave entre Zapatero, Cerdán y Bolaños para analizar la situación tras la aprobación de la Ley de Amnistía. Sin embargo, Junts mantuvo su desconfianza hacia el Ejecutivo, acusándolo de no lograr que el Tribunal Supremo levantara la orden de detención contra Puigdemont.

Los mensajes de WhatsApp entre Zapatero y su secretaria muestran la tensión y la necesidad de discreción en estos viajes. En julio de 2025, Zapatero tuvo que cancelar compromisos personales por un nuevo conflicto con Junts, y en septiembre expresó su malestar al coincidir en un vuelo con la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, lo que obligó a modificar la logística para evitar filtraciones.

En septiembre de 2025, Zapatero compartió con su ayudante información publicada por EL MUNDO sobre los argumentos que trasladaba a Puigdemont para calmar los ánimos. Insistía en la importancia de respetar las decisiones judiciales, aunque no fueran de su agrado, y advertía sobre la respuesta de los estamentos del Estado al procés, subrayando la negativa del Supremo a aplicar la amnistía. El equipo de Puigdemont, por su parte, reprochaba al PSOE su falta de control sobre el poder judicial.

El patrón de reuniones se mantuvo entre mayo y junio de 2025: tras cada viaje a Suiza, Zapatero anotaba encuentros con el "Pdte." en Moncloa y posteriores almuerzos con Bolaños en el ministerio. Tras el encarcelamiento de Santos Cerdán por el caso Koldo, Zapatero asumió en solitario la interlocución con los independentistas, coordinando reuniones con Bolaños, María Jesús Montero y Juanfran Serrano.

El último viaje documentado a Suiza tuvo lugar en octubre de 2025, cuando la relación con Junts ya estaba muy deteriorada. A su regreso, Zapatero volvió a Moncloa para actualizar al Gobierno sobre la situación, insistiendo en que la aprobación de la Ley de Amnistía era el máximo esfuerzo posible y que la única vía para reconducir el apoyo de Junts dependía de una decisión pendiente del Tribunal Constitucional.

Este proceso de negociación y mediación se desarrolló en un contexto de desconfianza y exigencias crecientes por parte de Junts, mientras el Gobierno buscaba asegurar la estabilidad parlamentaria. La situación recuerda a otros momentos de tensión política, como la presión ejercida por la oposición sobre el Ejecutivo en relación con casos de corrupción, tema que también ha sido abordado en informes recientes sobre la responsabilidad de Pedro Sánchez en los escándalos del Gobierno.

Como contexto, la Ley de Amnistía fue una de las medidas más controvertidas de la legislatura, diseñada para facilitar el apoyo de fuerzas independentistas al Gobierno de Pedro Sánchez. La figura de Zapatero como mediador ha sido clave en este proceso, aunque la falta de avances judiciales y las tensiones internas han dificultado la consolidación de acuerdos duraderos. El papel de mediadores internacionales y la logística de las reuniones en Suiza reflejan la complejidad y la discreción con la que se ha gestionado este diálogo político.

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