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Bédar afronta el vacío tras el incendio que dejó 12 muertos

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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Bédar afronta el vacío tras el incendio que dejó 12 muertos

El incendio en Bédar ha dejado 12 fallecidos y un pueblo casi vacío. Medio centenar de vecinos resiste entre controles y silencio. Las autoridades mantienen la búsqueda de víctimas y la investigación sigue abierta.

El municipio de Bédar, en Almería, vive días de silencio y calles vacías tras el incendio que ha causado la muerte de 12 residentes y ha devastado más de 6.000 hectáreas en la zona. Mientras la mayoría de la población fue evacuada por el avance de las llamas, cerca de medio centenar de vecinos ha optado por permanecer en el casco urbano, que no fue desalojado, a diferencia de las pedanías cercanas.

El ambiente en el pueblo es de duelo y desconcierto. Los pocos negocios abiertos, como el bar y el supermercado, se han convertido en puntos de encuentro para quienes resisten. Rodrigo, propietario de un restaurante, y Javier, encargado del supermercado, coinciden en que la situación ha cambiado radicalmente la vida local. El sonido de helicópteros y el olor a quemado dominan el día a día, mientras la Guardia Civil continúa revisando caminos y viviendas dispersas en busca de posibles víctimas, marcando con una X amarilla los lugares ya inspeccionados.

La tragedia se desencadenó el jueves por la tarde, cuando la caída de un cable eléctrico, actualmente bajo investigación policial, provocó un fuego que se propagó rápidamente debido al viento. El peligro obligó a evacuar a la población hacia Lubrín, aunque algunos vecinos intentaron inicialmente huir por rutas que resultaron bloqueadas por el avance del incendio. El alcalde de Bédar, Ángel Collado, ha señalado que la ruta elegida finalmente permitió salvar vidas, aunque persisten las críticas sobre la gestión de la emergencia y la falta de limpieza en ramblas y terrenos, lo que, según algunos residentes, agravó la situación.

El paisaje que rodea Bédar es ahora desolador: colinas ennegrecidas, casas aisladas que han sobrevivido entre otras calcinadas y una sensación de abandono que recuerda al confinamiento vivido durante la pandemia. La vida cotidiana se reduce a lo esencial, con vecinos que solo salen para abastecerse o comprobar el estado de sus viviendas. Entre ellos, una joven holandesa que, tras sortear los controles policiales, logra acercarse a su casa y constata que ha escapado del fuego, aunque lamenta la pérdida de conocidos en la tragedia.

El incendio de Bédar se suma a otros episodios recientes en Andalucía, como el fuego en Los Gallardos, donde también se registraron víctimas mortales y desaparecidos, según recoge un reportaje sobre la catástrofe en la comarca. Las autoridades mantienen la investigación sobre el origen del siniestro y refuerzan la vigilancia en la zona para evitar nuevos incidentes.

En el contexto de los incendios forestales en España, Andalucía ha sido una de las regiones más afectadas en los últimos años, especialmente durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas y la sequía aumentan el riesgo. La gestión de la vegetación y la prevención en áreas rurales siguen siendo desafíos pendientes para las administraciones locales y autonómicas. La tragedia de Bédar pone de relieve la vulnerabilidad de los pequeños municipios ante emergencias de este tipo y la importancia de revisar los protocolos de evacuación y limpieza de terrenos para reducir el impacto de futuros incendios.

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