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Carlos Slim propone semana laboral de tres días

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Carlos Slim propone semana laboral de tres días Español.News
Carlos Slim propone semana laboral de tres días

Carlos Slim plantea concentrar el trabajo en tres días de 12 horas, sin reducir el salario y retrasando la jubilación. Su modelo busca ampliar el empleo formal, pero no está incluido en la reforma laboral mexicana que reducirá la semana a 40 horas en 2030.

Carlos Slim, uno de los empresarios más influyentes de México, ha reavivado el debate sobre el futuro del trabajo al defender un modelo radical: concentrar la semana laboral en solo tres días, con jornadas de 11 o 12 horas, manteniendo el salario y retrasando la edad de jubilación hasta los 75 años. Su propuesta, que lleva años presentando en foros empresariales, busca responder al aumento de la longevidad y a la necesidad de generar más empleo formal, especialmente entre los jóvenes.

La idea de Slim contrasta con la reforma laboral aprobada en México, que establece una reducción progresiva de la jornada máxima semanal: de las actuales 48 horas a 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y finalmente 40 horas en 2030. Esta transición, que da margen a las empresas para adaptar sus procesos internos, no contempla la semana laboral de tres días ni la extensión obligatoria de la vida laboral hasta los 75 años. Además, la normativa mantiene el límite de ocho horas diarias para la jornada ordinaria y exige que cualquier hora extra se pague con recargos y esté sujeta a límites estrictos.

El modelo de Slim, aunque no forma parte de la legislación, plantea un escenario en el que los empleados trabajarían intensamente durante tres días y disfrutarían de cuatro días libres, sin ver reducido su salario. Según el empresario, esto permitiría a las compañías organizar turnos rotativos y contratar a más personas, lo que podría beneficiar especialmente a quienes buscan flexibilidad o a quienes se incorporan por primera vez al mercado laboral.

Sin embargo, los turnos prolongados de 12 horas no están exentos de riesgos. Investigaciones del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos advierten que este tipo de jornadas pueden aumentar en un 28% el riesgo de accidentes y errores en comparación con las de ocho horas. La fatiga, el estrés y la pérdida de concentración son factores que afectan especialmente a sectores como la sanidad, el transporte o la industria, donde la seguridad es crítica. Por ello, los expertos insisten en la necesidad de medidas preventivas adicionales si se opta por esquemas de trabajo tan intensivos.

En cuanto a la jubilación, la propuesta de Slim de elevar la edad de retiro a los 75 años tampoco está recogida en la normativa vigente. Actualmente, en el régimen del IMSS, la pensión por cesantía puede solicitarse desde los 60 años y la de vejez desde los 65, siempre que se cumplan los requisitos de cotización. Modificar la edad legal de jubilación requeriría una reforma profunda del sistema de pensiones, algo que no está sobre la mesa en la reforma laboral actual.

El debate sobre la organización del tiempo de trabajo y la edad de retiro no es exclusivo de México. En otros países, la reducción de la jornada semanal y la búsqueda de modelos más flexibles también generan controversia. Mientras algunos defienden la necesidad de proteger los ingresos y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, otros apuestan por priorizar el bienestar y la conciliación. En este contexto, la experiencia de quienes buscan nuevas formas de vida laboral, como la de Paula Nuévalos, que decidió reinventarse como agricultora autónoma, aporta una perspectiva diferente sobre la autonomía y el control del tiempo, como se relata en este reportaje sobre el cambio de vida en el campo.

La propuesta de Carlos Slim, aunque polémica y ajena a la reforma oficial, pone sobre la mesa preguntas de fondo sobre cómo adaptar el trabajo a una sociedad que envejece y exige mayor flexibilidad. Por ahora, la legislación mexicana avanza hacia una reducción gradual de la jornada, sin cambios en la edad de jubilación ni en la estructura semanal, pero el debate sobre el equilibrio entre productividad, salud y calidad de vida sigue abierto.

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