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La libertad que buscan los jóvenes en el campo

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

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La libertad que buscan los jóvenes en el campo

Paula Nuévalos, ingeniera y agricultora ecológica en Utiel-Requena, defiende que la mayor recompensa de trabajar por cuenta propia no es el salario, sino la autonomía y el control sobre el tiempo. Su experiencia revela los retos y ventajas del campo español.

Paula Nuévalos, conocida como @agropauli en redes sociales, tiene 27 años y cultiva viñedos y almendros ecológicos en la comarca valenciana de Utiel-Requena. Ingeniera mecánica de formación, decidió apostar por el trabajo autónomo en el sector agrario, convencida de que la verdadera recompensa no está en el salario fijo, sino en la libertad para organizar su vida y su jornada.

En sus intervenciones públicas, Nuévalos insiste en que gestionar una explotación propia permite crecer sin límites predefinidos. “No tienes techo en lo que puedes ganar”, afirma, aunque reconoce que esa misma libertad implica asumir riesgos y posibles pérdidas. La autonomía, según su experiencia, exige una capacidad de adaptación constante y una resistencia mental que se forja con cada campaña.

La joven agricultora destaca que el control sobre el tiempo es el mayor beneficio de su elección. Poder decidir cuándo y cómo trabajar le permite compatibilizar la actividad profesional con la formación continua y las obligaciones personales, algo que considera inalcanzable en la mayoría de empleos asalariados. Sin embargo, matiza que esta flexibilidad no significa trabajar menos: las campañas, el clima y las necesidades de cada cultivo pueden exigir jornadas largas y esfuerzo físico sostenido. La diferencia, subraya, está en la capacidad de decidir cómo gestionar ese esfuerzo.

Ingresos y desafíos económicos

Las referencias salariales para trabajadores agrícolas por cuenta ajena rondan los 1.400 a 1.500 euros brutos mensuales, pero Nuévalos advierte que los ingresos de un autónomo pueden variar mucho de una campaña a otra. El resultado económico depende de factores como el volumen de la cosecha, los precios en origen, la superficie cultivada y los costes de insumos, maquinaria, seguros o riego. Además, las ayudas de la Política Agraria Común y el sistema de comercialización influyen en la viabilidad del negocio.

Para Nuévalos, la rentabilidad del campo solo es posible si los precios cubren los costes reales de producción. Considera que las subvenciones no pueden sustituir una remuneración justa por el trabajo agrícola. En este sentido, la cotización en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios se calcula según los rendimientos netos, lo que introduce diferencias entre titulares de explotaciones. Algunos pueden acogerse al régimen especial de IVA agrario, sujeto a condiciones específicas.

El reto generacional

El futuro del campo español sigue condicionado por la falta de relevo generacional. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, solo el 19,8% de los autónomos agrarios tiene menos de 40 años, mientras que entre los asalariados del sector la proporción de jóvenes alcanza el 40,1%. Además, la actividad agraria se prolonga más allá de la edad de jubilación: el 7,8% de los autónomos supera los 65 años, frente al 1,2% en el régimen general.

El testimonio de Paula Nuévalos muestra que aún hay jóvenes dispuestos a apostar por el campo, aunque la decisión depende de la rentabilidad, la inversión inicial y la posibilidad de obtener ingresos estables. La experiencia de Nuévalos se suma a otras historias que reflejan la dificultad de atraer nuevas generaciones a sectores tradicionales, como ocurre también en la marmolería, donde la falta de jóvenes y de formación específica amenaza la continuidad del oficio, según se analiza en este reportaje sobre el relevo generacional en la marmolería gallega.

Contexto y perspectivas

El debate sobre el futuro del trabajo autónomo en el campo español se cruza con cuestiones como la digitalización, la sostenibilidad y la necesidad de políticas que garanticen precios justos. La experiencia de Nuévalos pone de relieve que la autonomía y el control del tiempo son valores cada vez más buscados por los jóvenes, pero la incertidumbre económica y la falta de apoyos efectivos siguen siendo barreras importantes.

En este escenario, la capacidad de adaptación y la formación técnica emergen como factores clave para quienes deciden emprender en el sector agrario. El caso de Paula Nuévalos ilustra tanto las oportunidades como los desafíos de una generación que busca redefinir el sentido del trabajo en el campo, apostando por modelos más flexibles y sostenibles.

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