Conductores en Tenerife sometidos a controles masivos de alcohol y drogas. La Guardia Civil ha intensificado los controles en las carreteras de las Islas Canarias. Los conductores están siendo sometidos a pruebas masivas de alcohol y drogas. Más de 214.000 personas han sido sancionadas en el último año.
La Guardia Civil ha intensificado los controles en las carreteras de Tenerife y otras islas del archipiélago canario. Las autoridades registran un aumento en los desplazamientos de larga distancia durante los fines de semana y días festivos, cuando millones de conductores se mueven por todo el país. En estos periodos, el control se vuelve especialmente estricto: los agentes detienen vehículos, revisan documentos y realizan pruebas exprés de alcoholemia y drogas.
Según datos oficiales, solo en 2024 en las Islas Canarias se han multado a 214.825 conductores por diversas infracciones de tráfico. De ellos, 6.231 personas fueron detectadas con un nivel de alcohol en sangre superior al permitido. En comparación, en 2023 estos casos fueron 6.698, lo que supone una disminución de casi el 7%. A pesar de ello, el alcohol sigue estando presente en el 12% de todos los accidentes de tráfico, y en los siniestros mortales este porcentaje sube al 28%, lo que representa 273 casos en el año.
La Guardia Civil recuerda que en días festivos, como los puentes de mayo, la responsabilidad al volante es crucial. Se aconseja a los conductores no ponerse al volante después de consumir alcohol o drogas para evitar tragedias y no arruinar las vacaciones propias ni las de los demás. En estos días aumenta el número de controles y los patrullajes se refuerzan.
Las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol siguen siendo de las más severas en España. Para conductores noveles y profesionales, la concentración máxima permitida de alcohol es de 0,15 mg/l en aire espirado; para el resto, 0,25 mg/l. Superar los 0,60 mg/l ya se considera un delito penal. Cualquier presencia de drogas en el organismo también conlleva sanción. Las multas oscilan entre 500 y 1.000 euros, y el conductor puede perder de 4 a 6 puntos en el sistema de puntos.
Las autoridades subrayan que el objetivo principal no es solo sancionar a los infractores, sino también reducir la siniestralidad en las carreteras. Según datos de la DGT, la mayoría de los accidentes graves están relacionados con el incumplimiento de normas básicas de seguridad. Se recuerda a los conductores que sus decisiones al volante afectan directamente la vida y la salud de los demás usuarios de la vía.
En los últimos años, España ha endurecido las medidas de control sobre el tráfico y el medio ambiente. Por ejemplo, en Málaga las autoridades han mantenido la zona de bajas emisiones, a pesar de una resolución judicial, lo que ha generado debate entre automovilistas y ecologistas. Más información sobre la situación en Málaga en el artículo sobre la controversia en torno a las restricciones medioambientales para el transporte.
Para referencia: España fue uno de los primeros países de la UE en implementar el sistema de puntos para conductores. Por infracciones graves, como conducir bajo los efectos del alcohol, los puntos se descuentan automáticamente. Si se pierden todos los puntos, el permiso de conducir queda anulado y, para recuperarlo, es obligatorio realizar un curso especial y aprobar un examen. Según las autoridades, estas medidas contribuyen gradualmente a reducir la siniestralidad en las carreteras del país.