En Más Madrid se prepara un acuerdo entre Mónica García y Emilio Delgado. La crisis interna en Más Madrid entra en su fase final. Mónica García y Emilio Delgado negocian un compromiso para evitar un enfrentamiento abierto en las próximas primarias. La decisión podría alterar el equilibrio de fuerzas en el partido.
En el partido Más Madrid se acerca la resolución de un prolongado conflicto entre dos figuras clave: Mónica García y Emilio Delgado. Según informa El País, ambas partes mantienen intensas negociaciones para evitar un enfrentamiento abierto en las primarias internas, cuya fecha aún no ha sido fijada. Fuentes del partido señalan que el acuerdo podría cerrarse en los próximos días y permitiría preservar la unidad de la organización.
Negociaciones y condiciones
La esencia del compromiso en discusión consiste en que Emilio Delgado renuncie a presentar su propia candidatura contra Mónica García en las primarias. A cambio, se barajan alternativas para su participación en otras listas del partido: como cabeza de lista en las elecciones al Congreso o como segundo en la lista a la Asamblea de Madrid. También se discute la inclusión de sus partidarios en puestos clave de las listas del partido. Según los participantes en las negociaciones, esta medida permitirá reducir la tensión interna y evitar una fractura.
Causas del conflicto
La fase abierta del enfrentamiento comenzó después de que Mónica García notificara a Emilio Delgado su intención de anunciar su candidatura en las primarias. Esto ocurrió la tarde del 24 de abril, cuando García avisó previamente a Pedro Sánchez y luego llamó a Delgado. Este último interpretó el gesto como un intento de dejarle ante un hecho consumado y de limitar sus opciones políticas. La tensión entre ambos líderes venía aumentando desde febrero, cuando Delgado organizó por su cuenta un debate público con Gabriel Rufián, lo que la dirección de Más Madrid consideró una muestra de ambición y una violación de la disciplina del partido.
Desacuerdos internos
La lucha interna en el partido se caracterizó no solo por declaraciones públicas, sino también por la confrontación encubierta entre los equipos de García y Delgado. Este último se quejaba repetidamente de la falta de recursos y apoyo por parte de la dirección, señalando que su colega Manuela Bergerot contaba con un equipo de asistentes mucho mayor. Delgado también insistía en modificar las reglas de las primarias para ampliar la participación de todos los miembros y simpatizantes del partido.
Debates públicos y consecuencias
El conflicto entre García y Delgado se hizo evidente para el gran público tras su aparición conjunta en el programa Al Rojo Vivo de La Sexta. Allí, Delgado puso en duda abiertamente la transparencia e inclusión de las futuras primarias, mientras García intentó centrar el debate en la lucha contra los adversarios políticos externos. Pese a las discrepancias públicas, ambas partes acabaron expresando su disposición a colaborar.
Según fuentes de El País, tras las negociaciones, un compromiso entre García y Delgado podría alcanzarse en breve. Esto permitiría evitar un enfrentamiento directo en las primarias y mantener la gobernabilidad en uno de los partidos clave de Madrid.