El Govern pospone la exigencia del C2 de catalán para nuevos docentes. La medida busca evitar problemas para cubrir plazas en centros educativos. Se aplicarán excepciones hasta el curso 2026-2027.
El departamento de Educación de la Generalitat ha decidido aplazar la obligatoriedad del nivel C2 de catalán para los nuevos docentes interinos, una medida que debía entrar en vigor en noviembre de 2025. Según la resolución publicada en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC), la aplicación inmediata de este requisito supondría una dificultad grave para cubrir sustituciones y vacantes en los centros educativos.
La modificación afecta a las bases reguladoras de los concursos de méritos para acceder a la bolsa de interinos. El Govern reconoce que, en la situación actual, no hay suficientes profesores con el nivel C2 de catalán para garantizar la cobertura de todas las plazas. Por este motivo, se han establecido medidas transitorias de carácter excepcional que permiten a los aspirantes sin el certificado acceder a las vacantes, aunque siempre tendrán prioridad quienes sí dispongan del título.
La resolución prevé que aquellos docentes que se beneficien de esta excepción deberán obtener el certificado de C2 durante el curso 2026-2027. Hasta entonces, podrán ejercer en los centros educativos si no hay suficientes candidatos con el nivel requerido. El departamento insiste en que la prioridad es asegurar la prestación efectiva del servicio público educativo, evitando que la falta de titulados impida cubrir las necesidades de personal.
Esta decisión se produce en un contexto de debate sobre los requisitos lingüísticos en la función pública catalana. El Govern ya había advertido de la dificultad para encontrar suficientes docentes con el nivel más alto de catalán, especialmente en determinadas especialidades y zonas. La medida busca evitar que la exigencia del C2 provoque un colapso en la cobertura de plazas, una preocupación que también se ha visto reflejada en otros ámbitos de la administración autonómica.
En el ámbito educativo, la competencia lingüística en catalán es un requisito clave desde hace años, pero el salto al nivel C2 supone un reto adicional para muchos aspirantes. El Govern ha optado por una solución intermedia, permitiendo excepciones temporales y estableciendo un plazo para que los docentes regularicen su situación. Esta fórmula ya se ha utilizado en otras ocasiones para gestionar transiciones normativas complejas.
El retraso en la exigencia del C2 de catalán se suma a otras decisiones recientes de las administraciones autonómicas que han generado debate sobre la aplicación de normativas y la cobertura de servicios públicos. En este sentido, la gestión de requisitos y símbolos en la función pública ha sido objeto de controversia, como ocurrió con la exhibición de la bandera arcoíris en Toledo tras un giro político inesperado, según se recoge en una reciente decisión municipal.
Como contexto, el nivel C2 de catalán es el más alto reconocido oficialmente y acredita una competencia avanzada en la lengua. Su exigencia para el acceso a la docencia busca reforzar la calidad lingüística en las aulas, pero la falta de titulados ha obligado a flexibilizar los plazos. El Govern mantiene el objetivo de que todos los docentes alcancen este nivel, aunque reconoce la necesidad de adaptar el calendario para no comprometer el funcionamiento de los centros educativos.