David Owori, referente del fútbol ugandés y capitán del SC Villa, ha muerto a los 27 años tras un brutal asalto cerca de su casa en Kampala. El país y el deporte africano despiden a una figura clave, mientras las imágenes de su funeral recorren las redes.
El fútbol africano se ha visto golpeado por una noticia que ha dejado sin palabras a seguidores y compañeros: David Owori, capitán del SC Villa y uno de los nombres más reconocidos del deporte en Uganda, ha perdido la vida a los 27 años tras un violento asalto en Kampala. La tragedia se desató cuando el futbolista regresaba a su domicilio en la zona de Makindye y fue interceptado por varios individuos que, según las primeras informaciones, buscaban robarle. La brutalidad del ataque acabó con la vida de Owori, que fue trasladado de urgencia a un centro médico, donde nada se pudo hacer por salvarle.
Un país en shock
La noticia, confirmada por el propio SC Villa a través de un comunicado en redes sociales, ha generado una ola de consternación en Uganda. El club no ha dudado en destacar el valor y liderazgo de su capitán, describiéndolo como un referente dentro y fuera del campo. El Parlamento ugandés no ha permanecido ajeno al impacto de la pérdida: se guardó un minuto de silencio en su memoria y se ha exigido una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Imágenes que hablan por sí solas
Las redes sociales del SC Villa han compartido escenas del funeral de Owori, que han conmovido a todo el país. En las imágenes, sus compañeros de equipo, visiblemente afectados, depositan flores sobre la tumba del futbolista, todos vestidos con camisetas negras que llevan su rostro y el número que lo identificaba en el campo. Familiares y amigos, desolados, le dedicaron palabras de despedida en una ceremonia marcada por la emoción y el respeto.
Una carrera marcada por el esfuerzo
David Owori nació el 23 de septiembre de 1998 en Tororo y desde pequeño mostró una pasión inusual por el fútbol, alentado por su padre. Su formación pasó por varias academias de Kampala, hasta que debutó profesionalmente con solo 18 años en el Vipers SC. El salto definitivo llegó con su fichaje por el SC Villa, donde se consolidó como centrocampista y pieza clave. Su aventura internacional incluyó una temporada en el Vélez CF de Málaga y otra en el Utsiktens BK sueco, antes de regresar a Uganda en 2023 para liderar al SC Villa hacia un histórico título de liga, el primero en dos décadas. Su contrato había sido renovado hasta 2027, reflejo de la confianza y el peso que tenía en el club.
Un referente discreto
En el vestuario, Owori era conocido por su carácter tranquilo, su disciplina y su capacidad de liderazgo. Aunque su vida privada siempre se mantuvo alejada del foco mediático, su vínculo con Tororo y su papel como ejemplo para los jóvenes futbolistas nunca pasaron desapercibidos. A nivel internacional, formó parte de las categorías juveniles de la selección ugandesa y fue convocado en varias ocasiones con los Uganda Cranes, aunque nunca llegó a debutar oficialmente con la absoluta.
La violencia en Kampala vuelve a estar en el centro del debate, especialmente tras la reciente muerte del jugador de rugby Sydney Gongodyo en circunstancias similares. El caso de Owori ha reabierto la conversación sobre la seguridad de los deportistas en la capital ugandesa, un tema que ya había generado preocupación en el pasado. En este contexto, no es la primera vez que el mundo del deporte se ve sacudido por una pérdida inesperada: episodios como el adiós a Pepe Habichuela y el impacto en su círculo íntimo, recogidos en este reportaje de espanol.news, muestran cómo la despedida de figuras queridas deja huella mucho más allá de su disciplina.
Como señala Divinity, la figura de David Owori era poco conocida en España, pese a su breve paso por el fútbol nacional. Sin embargo, en Uganda su nombre era sinónimo de entrega y superación, y su muerte ha dejado un vacío difícil de llenar tanto en el deporte como en la sociedad.