El asteroide (99942) Apophis pasará a solo 32.000 kilómetros de la Tierra el 13 de abril de 2029. Su cercanía permitirá observarlo sin telescopio en gran parte del planeta, según estimaciones recientes. No existe peligro de colisión.
El 13 de abril de 2029, el asteroide (99942) Apophis realizará uno de los acercamientos más espectaculares jamás registrados, pasando a tan solo 32.000 kilómetros de la superficie terrestre. Esta distancia lo situará por debajo de la órbita de los satélites geoestacionarios, pero sin representar amenaza alguna para la Tierra, según confirman tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA).
Los últimos cálculos, presentados en junio de 2026 por Eclipse Atlas durante el taller Apophis T-3 Years en la Universidad de Padua, estiman que hasta 7.600 millones de personas —alrededor del 90% de la población mundial— vivirán en zonas donde el asteroide podría ser visible en algún momento de su recorrido de siete horas. Sin embargo, esta cifra refleja la audiencia potencial acumulada y no implica que todos puedan observarlo al mismo tiempo ni con la misma claridad. La ESA, por su parte, reduce la estimación a unos 2.000 millones de observadores para los periodos de mayor oscuridad y visibilidad óptima.
Apophis, descubierto en 2004, llegó a figurar entre los objetos más vigilados por su potencial riesgo de impacto. Las primeras proyecciones generaron inquietud sobre posibles colisiones en 2029, 2036 y 2068, pero las observaciones y campañas de radar permitieron descartar cualquier peligro real. En 2021, la NASA retiró oficialmente a Apophis de la lista de riesgos para los próximos cien años. La ESA calcula que un objeto de este tamaño se acerca tanto a la Tierra solo una vez cada 5.000 o 10.000 años.
Un espectáculo astronómico global
Durante su paso, Apophis se verá como un punto luminoso en movimiento, similar a una estrella que cruza lentamente el cielo. No será un meteoro en llamas, sino una luz desplazándose entre las constelaciones. La visibilidad dependerá de la ubicación, la hora y las condiciones atmosféricas, como la nubosidad o la contaminación lumínica. Canarias y otras regiones de España están incluidas entre las zonas modeladas para la observación, lo que añade atractivo para los aficionados a la astronomía tras el esperado eclipse solar total de 2027.
La órbita de Apophis lo llevará a cruzar por debajo de los satélites geoestacionarios, que se sitúan a unos 36.000 kilómetros de altura. Con un diámetro estimado entre 340 y 450 metros, su tamaño y proximidad lo convierten en un fenómeno excepcional, aunque sin riesgo de colisión. La comparación con otros eventos astronómicos recientes, como el avance del Cinturão das Águas en Brasil para combatir la sequía, muestra cómo la ciencia y la tecnología siguen marcando hitos en la observación y gestión de fenómenos naturales (avance de infraestructuras en Brasil).
Misión Ramses y OSIRIS-APEX
La ESA ha iniciado la construcción de la nave Ramses, que acompañará a Apophis durante su sobrevuelo. El ensamblaje comenzó en Bremen en junio de 2026 y el lanzamiento está previsto para la primavera de 2028. Ramses llegará antes que el asteroide y lo seguirá junto a dos CubeSats, con el objetivo de estudiar en detalle los efectos de la gravedad terrestre sobre su superficie y órbita.
Por su parte, la NASA prepara la misión OSIRIS-APEX, que se encontrará con Apophis en junio de 2029. Esta sonda analizará los cambios en la superficie, la rotación y la trayectoria del asteroide tras su paso cercano, además de realizar maniobras para levantar polvo y rocas sin recoger muestras. Ambas misiones forman parte de una nueva etapa de grandes proyectos astronómicos, como el radiotelescopio de 1.650 antenas previsto para ese mismo año.
2029: Año Internacional de la Defensa Planetaria
La Asamblea General de Naciones Unidas ha declarado 2029 como el Año Internacional de la Concienciación sobre los Asteroides y de la Defensa Planetaria. Esta iniciativa busca aprovechar el paso seguro de Apophis para sensibilizar sobre la importancia de detectar y vigilar objetos cercanos a la Tierra, así como fomentar la cooperación científica y la educación en torno a la defensa planetaria.
La cercanía de Apophis permitirá observarlo a simple vista desde amplias regiones, aunque factores como la nubosidad, la iluminación urbana y la posición del asteroide influirán en la experiencia de cada observador. Para quienes deseen seguir el evento, se recomienda buscar lugares oscuros y consultar mapas actualizados conforme se acerque la fecha. El fenómeno servirá no solo para disfrutar de un espectáculo astronómico único, sino también para reforzar la conciencia sobre los retos y avances en la protección de nuestro planeta frente a amenazas espaciales.