• 4 min de lectura
  • por

El campo busca relevo joven pese al salario

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

El campo busca relevo joven pese al salario Español.News
El campo busca relevo joven pese al salario

Mario Selo, agricultor de 23 años en Madridejos, ofrece 70 euros diarios pero apenas logra atraer jóvenes españoles al campo. Su apuesta por las redes sociales revela el reto generacional y laboral del sector agrícola.

Mario Selo, con solo 23 años, dejó atrás su formación en Mecatrónica Industrial para asumir la gestión de la explotación agrícola familiar en Madridejos (Toledo). A pesar de ofrecer 70 euros por jornada durante la campaña, una cifra que puede traducirse en 1.540 euros mensuales si se trabajan 22 días, Mario se enfrenta a una realidad: la falta de jóvenes dispuestos a trabajar en el campo español.

La decisión de Mario no fue fruto de la improvisación. Desde niño, aprendió junto a su padre y su tío las labores agrícolas, desde la siembra hasta la recolección. Aunque su titulación le abría puertas en la industria, eligió quedarse en la finca familiar, donde cultivan viñas, olivos, almendros y pistachos. Sin embargo, reconoce que los ingresos en la agricultura fluctúan según la cosecha, los precios y las condiciones de cada temporada. En los años menos rentables, debe complementar su actividad con trabajos para otras explotaciones.

El reto de atraer jóvenes

El salario que Mario ofrece supera el promedio bruto mensual de los asalariados menores de 25 años en 2024, que según el Instituto Nacional de Estadística fue de 1.372,8 euros. Sin embargo, la temporalidad y la dureza del trabajo agrícola hacen que resulte complicado encontrar jóvenes españoles interesados. En sus primeras campañas, Mario intentó formar una cuadrilla con menores de 25 años, recurriendo a amigos y conocidos sin experiencia previa, pero la respuesta fue limitada.

Este problema no es exclusivo de España. En la Unión Europea, la edad media de los agricultores ronda los 57 años y solo el 12% tiene menos de 40. La Comisión Europea se ha propuesto duplicar la presencia de jóvenes en el sector antes de 2040, pero la realidad en el terreno muestra que el relevo generacional avanza con dificultad. Una situación similar se observa en otros oficios tradicionales, como la marmolería, donde la falta de jóvenes y de formación específica amenaza la continuidad del sector, como se analiza en este reportaje sobre el relevo generacional en la marmolería gallega.

Redes sociales como herramienta

Ante la escasez de mano de obra joven, Mario ha apostado por las redes sociales para captar nuevos trabajadores. Comenzó grabando vídeos explicativos sobre poda y recolección, que primero compartía en grupos privados de WhatsApp y luego trasladó a Instagram y TikTok bajo el perfil @agr.selo. En el momento de la entrevista, sumaba cerca de 10.000 seguidores entre ambas plataformas. Esta visibilidad le ha permitido mostrar la realidad del trabajo agrícola y atraer a algunos jóvenes españoles, aunque siguen siendo minoría en sus cuadrillas.

La experiencia de Mario ilustra cómo la digitalización puede acercar el campo a nuevas generaciones, pero también evidencia que la solución pasa por algo más que la comunicación: la estabilidad de los ingresos, la profesionalización y la mejora de las condiciones laborales son factores clave para garantizar el futuro del sector.

El caso de Mario refleja una tendencia que preocupa a agricultores y autoridades: la dificultad para asegurar el relevo generacional en el campo español. Más allá de la remuneración, el atractivo del sector depende de ofrecer perspectivas de estabilidad y desarrollo profesional en las zonas rurales. El reto sigue abierto y la respuesta, de momento, es insuficiente para revertir el envejecimiento de la agricultura.

Artículos relacionados