El sistema de puntos en el carné de conducir ha reducido drásticamente la mortalidad vial en España. Las infracciones más sancionadas siguen siendo el exceso de velocidad, el alcohol y las distracciones. La DGT destaca el impacto positivo de la medida.
El sistema de carné por puntos, implantado en España en 2006, ha supuesto un giro radical en la seguridad vial del país. Dos décadas después de su entrada en vigor, la Dirección General de Tráfico (DGT) cifra en más de 10.000 las vidas que se han salvado gracias a este mecanismo, que penaliza con la retirada de puntos las infracciones más graves al volante. El descenso de la mortalidad en carretera ha sido notable: de más de 5.000 fallecidos anuales en 2004 a 1.785 en 2024, según los últimos datos consolidados.
En 2004, España se encontraba entre los países europeos con mayor siniestralidad vial, con una media diaria de 11 muertos en accidentes de tráfico y 128 fallecidos por millón de habitantes al año. El Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, con José Antonio Alonso como ministro del Interior y Pere Navarro al frente de la DGT, impulsó la creación del carné por puntos como prioridad absoluta. El modelo francés, vigente desde 1992, sirvió de referencia para el diseño del sistema español.
La clave del nuevo sistema fue trasladar la responsabilidad de la seguridad vial al propio conductor. Ya no bastaba con pagar una multa: la pérdida de puntos obligaba a realizar cursos de recuperación o incluso a examinarse de nuevo para poder conducir. El Congreso de los Diputados aprobó la medida en junio de 2005 con un amplio consenso, salvo la oposición del PNV por motivos competenciales. La entrada en vigor se retrasó hasta el 1 de julio de 2006 para garantizar una campaña informativa eficaz y evitar confusiones entre los conductores.
Desde entonces, la DGT ha impuesto más de 20 millones de sanciones que han supuesto la retirada de puntos. Las infracciones más frecuentes han sido el exceso de velocidad, las distracciones al volante, el consumo de alcohol y drogas, saltarse semáforos en rojo y no utilizar el cinturón de seguridad o el casco. Solo los excesos de velocidad han provocado la pérdida de más de 24 millones de puntos entre 2006 y 2024. El uso del teléfono móvil y la falta de sistemas de retención infantil también figuran entre las causas más sancionadas.
El impacto del carné por puntos ha ido más allá de las cifras. España ha pasado de estar a la cola de Europa en seguridad vial a convertirse en referente tanto en el continente como en Latinoamérica, según la DGT. Actualmente, la tasa de mortalidad vial se sitúa en 37 muertos por millón de habitantes, una mejora sustancial respecto a los datos de hace veinte años. Sin embargo, el Ministerio del Interior considera que la cifra sigue siendo inaceptable y mantiene la presión para seguir reduciéndola.
El sistema ha experimentado pocos cambios desde su implantación. Se eliminó la retirada de puntos por aparcar en el carril-bus, pero se endurecieron las sanciones por el uso del móvil al volante, el consumo de drogas y el lanzamiento de objetos peligrosos desde el vehículo. La retirada de seis puntos por estas infracciones busca frenar conductas especialmente peligrosas. El debate sobre posibles ajustes en el número de puntos por determinadas faltas sigue abierto, como reconocen tanto la DGT como la Fiscalía de Seguridad Vial.
Las asociaciones de víctimas, como la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme), consideran el carné por puntos una de las herramientas más eficaces para mejorar la seguridad vial. Destacan su papel en la reducción de conductas de riesgo y en la concienciación social sobre la responsabilidad al volante. Los cursos de recuperación de puntos, en los que participan víctimas de accidentes, han contribuido a cambiar la actitud de los conductores y a reforzar el respeto por normas como el uso del cinturón y la tolerancia cero al alcohol.
La DGT ofrece atención a víctimas de siniestros viales a través del teléfono 018, disponible todos los días de la semana y en más de 50 idiomas. También se puede contactar por WhatsApp o correo electrónico. El sistema de carné por puntos se mantiene como pilar de la política de seguridad vial en España, mientras el debate sobre nuevas medidas y sanciones sigue presente en la agenda política. En este contexto, la confrontación parlamentaria ha dificultado la aprobación de reformas recientes, como la reducción de la tasa de alcoholemia, un escenario que recuerda a la situación de bloqueo legislativo descrita en el análisis sobre la falta de apoyos clave en el Congreso.
En el contexto europeo, España destaca por la implantación de radares fijos y de tramo, que han facilitado la detección de excesos de velocidad. El control de semáforos en grandes ciudades, competencia de los ayuntamientos, también ha incrementado la retirada de puntos. El carné por puntos, junto con la protección penal de los delitos viales, ha consolidado un modelo que prioriza la prevención y la reeducación, situando a España entre los países con mejores resultados en seguridad vial.