El euríbor arranca septiembre por encima del 3% y cambia el mercado hipotecario. Crecen las hipotecas mixtas y los plazos se extienden hasta 25 años. El coste total para los compradores aumenta notablemente.
El mercado hipotecario español vive un giro relevante tras la subida del euríbor, que ha iniciado septiembre por encima del 3%. Este repunte, que no se veía desde hace casi tres años, ha provocado que quienes buscan financiar la compra de vivienda reconsideren sus opciones. Las hipotecas mixtas, que combinan un tipo fijo inicial con un variable posterior, ganan terreno frente a las tradicionales de cuota fija. El cambio responde a la pérdida de atractivo de los tipos fijos, que también han subido, y a la necesidad de contener el impacto inmediato en las cuotas mensuales.
Según los últimos datos del INE, cerca del 40% de las nuevas hipotecas firmadas en España se encuadran en la modalidad variable, aunque dentro de este grupo las mixtas son cada vez más frecuentes. Los bancos y los clientes apuestan por fórmulas que permitan cierta estabilidad en los primeros años, pero que no comprometan el coste total si los tipos bajan en el futuro. Esta tendencia se acentúa en un contexto donde el tipo medio de las nuevas hipotecas ha alcanzado el 2,96%, el nivel más alto en año y medio. Las hipotecas fijas se comercializan en torno al 2,85%, mientras que las variables ya rozan el 3,10%.
El encarecimiento de los préstamos no solo afecta al tipo de interés, sino también a la duración de los créditos. Desde principios de 2025, el plazo medio de las hipotecas no baja de los 25 años, cuando antes solía situarse entre 23 y 24 años. Esta extensión permite reducir la cuota mensual, pero implica asumir un mayor coste total en intereses. Por ejemplo, una hipoteca fija de 150.000 euros al 3% TAE supone pagar casi 50.000 euros en intereses si se amortiza en 20 años, cifra que supera los 63.000 euros si el plazo se alarga a 25 años.
El contexto de endurecimiento de las condiciones hipotecarias coincide con un mayor control sobre las operaciones financieras. Recientemente, la Agencia Tributaria ha reforzado la vigilancia sobre los movimientos en efectivo, especialmente con billetes de 500 euros, y los bancos están obligados a informar de cualquier operación sospechosa, como se detalla en este análisis sobre el refuerzo del control fiscal. Este entorno de mayor supervisión añade presión a quienes buscan financiación para vivienda.
En los últimos años, el mercado hipotecario español ha experimentado cambios notables. Entre 2019 y 2021, los tipos de interés medios de las nuevas hipotecas apenas superaban el 1,7%, lo que impulsó la contratación de préstamos a tipo fijo, con referencias que llegaron a caer al 1,5%. Sin embargo, la tendencia actual es opuesta: el encarecimiento del euríbor y la incertidumbre sobre la evolución de los tipos oficiales han llevado a los compradores a buscar fórmulas más flexibles y a asumir plazos más largos. El resultado es un aumento significativo del coste total de la deuda, que puede superar los 13.000 euros adicionales en intereses solo por ampliar el plazo de amortización en cinco años.
El euríbor es el principal índice de referencia para las hipotecas variables en España y su evolución impacta directamente en las cuotas mensuales de millones de familias. El cambio de tendencia en la contratación de hipotecas refleja la adaptación de los compradores a un entorno financiero más exigente y la búsqueda de soluciones que permitan afrontar el encarecimiento del crédito sin comprometer la estabilidad económica familiar.